Iker Sesma

Iker Sesma

Iker nos confiesa que realmente es difícil saber por dónde empezar o por dónde acabar en su historia con los Grupos de Acción Social (GAS) de medicusmundi NAM.

“Si miro hacia atrás, para mí GAS realmente lo ha sido todo y lo sigue siendo, más que nunca, ahora que me encuentro de Erasmus y no lo tengo cerca”.

Nos cuenta que él entró a formar parte de los GAS de Navarra con 15 años porque un tipo de medicusmundi llamado Yeray supo captar su atención y la de sus compañeros de clase.

“Yo siempre he sido muy lanzado para probar experiencias. En aquellos días, yo era un adolescente estándar, con inquietudes, pero más erróneas que otra cosa”.

Con el paso del tiempo y su participación en los GAS, Iker empezó a conocer nuevas realidades, personas con vidas diversas y causas por las que merecía la pena luchar. Poco a poco esto fue calando en su vida. Dicho en sus propias palabras:

“Empecé a ver toda la realidad que se nos oculta a través de los medios de comunicación y las personas con poder. Cambié actitudes y ciertas cosas de mi persona, desde luego que a mejor”.

Considera que la educación No Formal para una ciudadanía global que recibió en el proyecto de los GAS es lo que le sacó de la ignorancia y, ahora, sigue el camino que cree que es el correcto para él.

“La verdad que esto no solo tiene ventajas, las cuales son incontables para mí. He de destacar que te llevas dentro de ti a un círculo de personas increíble, donde nunca nadie te va a juzgar, te va a mirar mal, discriminar… es algo súper sano que no lo he visto en ninguna parte, y he de decir que no me he movido por pocos círculos. Pero a veces es complicado. También hay algunas desventajas. Por pensar diferente o porque no te guste ciertos comentarios, te puedes sentir excluido en ciertos momentos”.

Con el cierre del proceso de dos años que implica pertenecer a los GAS de Medicus Joven, a Iker se le quedó un hueco en el corazón. Nos comparte que ésta era una experiencia que ninguno de los y las jóvenes participantes quería que acabase.

“Lo cierto es que después de todo un proceso tan bonito, el cierre es muy duro sentimentalmente”.

Con decisión, Iker quiso llenar ese hueco dejado por los GAS y se puso a cursar los estudios para convertirse en monitor de ocio y tiempo libre. Tras lo cual, tuvo la oportunidad de ser monitor en los nuevos GAS con jóvenes recién llegados a medicusmundi tal y como fue él anteriormente. Según su testimonio: “tuve la oportunidad de ser monitor en el mejor sitio que he visto hasta el día de hoy”.

Iker Sesma
Iker participando en una acción de Medicus Joven por las calles de Pamplona.
Iker Sesma (a la derecha) como monitor de los GAS en uno de los campamentos de 2021.
Iker Sesma (de pie a la derecha) como monitor de los GAS en uno de los campamentos de 2021.
¿Qué es ser monitor en GAS?

Para Iker, es sin duda una aventura constante. Él recuerda su primer día como monitor en los GAS con muchos nervios y la presión de querer estar a la altura de los monitores que él tanto admiró en su adolescencia. Tampoco quería defraudar las expectativas del grupo de chavales. Iker lo define como una aventura donde estás constantemente evolucionando, aprendiendo tanto de otras y otros  monitores como de las y los jóvenes que participan en el proceso.

Por encima de todo, Iker destaca uno de los proyectos que tuvo la suerte de desarrollar. Se trata de la obra de teatro sobre trata y prostitución ‘Se vende’. Una iniciativa que surgió tras un proceso grupal de varios meses sumergiéndose en la realidad de la violencia de género. Con sus ideas claras y las del resto de jóvenes participantes también, decidieron crear una obra de teatro que abarcase todo ese mejunje amargo que por desgracia es una realidad para muchas personas, especialmente muchas mujeres en situación de vulnerabilidad.

“Nos metimos a saco con la prostitución, informándonos con vídeos y mediante la asociación Acción Contra la Trata (ACT). Nos encargamos de preparar los guiones y todo lo demás, con los monitores siempre apoyándonos. Fueron 3 o 4 meses de trabajo duro”.

El resultado de todo el trabajo colectivo del que nos habla Iker fue increíble: 150 personas en el salón de actos del IES Navarro Villoslada viendo su obra de teatro. Con la participación de Amelia Tiganus, activista feminista abolicionista y superviviente de trata, quien contó su testimonio en primera persona.

Pero la cosa no terminó ahí y casi cuatro años después, Iker se empeñó en resucitar la obra con jóvenes del Centro Integrado Cuatrovientos donde terminaba su etapa de estudiante. De la mano de ACT desarrollaron un proyecto para sensibilizar sobre la campaña Metachodemacho.

“Ahí es donde se me va la olla y quiero repetir y mejorar la obra de teatro. Junto a mis tres compis transformamos el guion, añadiendo la temática de nuevas masculinidades”.

Iker nos reconoce que la obra ha supuesto muchísimo trabajo, que ha sido una experiencia exigente en la que ha tenido que liderar y gestionar un grupo de personas. Han tenido que levantarse de nuevo en muchas ocasiones en las que el proyecto se les venía abajo. Pero afirma que todo ha merecido la pena porque consiguieron un resultado excelente, que pudieron ver en un teatro casi 700 personas.

“La adrenalina y el sentimiento de poder continuar un proyecto que sensibiliza a las personas sobre prostitución y trata de seres humanos, sin duda, hace que se me salten las lágrimas. Quiero que todo el mundo tenga la oportunidad de ver la representación”.

Como cierre, Iker nos comparte que actualmente está de Erasmus fuera de España y ha notado que siente un fuerte arraigo y nostalgia por los GAS. Definitivamente, para él no sería agradable que los GAS dejaran de formar parte de su día a día para siempre.