En primera persona: Jóvenes

Laura. Juventud comprometida

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“Me gustaría sembrar la semilla que otros sembraron en mí  

Laura es una joven de Pamplona que hace 4 años tuvo la oportunidad de dar el giro que siempre había querido a su vida, entrando a formar parte de los Grupos de Acción Social (GAS). Es una de las muchas jóvenes que cree que la juventud es un agente clave para crear propuestas de cambio social y que su voz debe ser escuchada y valorada para lograr un mundo más justo. Como ella misma nos cuenta;

“en GAS se crea un espacio de empoderamiento donde los chavales y chavalas son libres de expresar y compartir todo lo que tienen dentro”. 

Laura vivió los dos años completos del proceso de los grupos, siendo una de las personas más activas e involucradas. Ayudó a mantener a sus compañeras motivadas y unidas, siendo una persona clave en la evolución y desarrollo de grupo.  

Con su grupo, trabajaron temas de consumo responsable, equidad de género, medio ambiente, derechos humanos… Recuerda con especial cariño la primera acción en su instituto el Día contra la Violencia Machista, en la que involucraron a más de 300 personas. Y, por supuesto, los campamentos, sus marcos simbólicos y sus veladas. 

Para ella también supuso una gran evolución personal.

“Fue un proceso en el que sentía un aprendizaje constante. Empecé a crear una visión y opinión critica, a trabajar todos los prejuicios que tenía enquistados y a mirar más allá de nuestra realidad, poniendo un foco global en cada problema que detectaba en la sociedad. Además, me di cuenta de que no estás sola en el camino y que son muchas las personas con las mismas ganas que yo de cambiar el mundo”. 

Pero para Laura la etapa con los grupos no terminó aquel último día de campamento, pues tras finalizar su proceso como participante, ahora forma parte del equipo de monitoras y monitores como voluntaria. En su último día de GAS, asumió el compromiso de nunca dejar de aprender, y de nuevo ha encontrado aquí el espacio para poder hacerlo. 

 “Me siento muy afortunada y agradecida de poder seguir formando parte de GAS, ahora desde el otro lado. Revivir el proceso, esta vez desde la mirada de monitora, y ver la evolución de cada chavala desde el primer día que empieza en GAS hasta el último, es mágico”. 

“Me encantaría que las nuevas personas que participan en GAS encontraran en los grupos lo mismo que encontré yo. Un sitio donde dejar volar su creatividad, sintiéndose acompañadas y libres, respetadas y escuchadas, reflexionando sobre el papel de la juventud y de cada una de nosotras en la transformación social”. 

“Estos espacios son necesarios e imprescindibles y debemos cuidarlos para que sigan existiendo, para que puedan llegar a toda la juventud y juntas avanzar hacia un mundo más justo”

¿Qué es GAS?