JOAQUÍN LABORDA HERNÁNDEZ

Joaquín Laborda Hernández

Joaquín estuvo trabajando 23 años en medicusmundi en Navarra, desde el año 1990 hasta su jubilación en 2013. Su hermana Elena había estado a finales de los años 70 trabajando en el Hospital de Nemba en Rwanda, junto a su marido Jesús Yerro, así que antes de entrar a trabajar ya había oído hablar mucho de Rwanda, país con el que le tocó realizar parte de sus funciones, y que acabó conociendo personalmente con mucha emoción en 2016.

Durante sus dos décadas largas trabajando en nuestra asociación, fue el “chico para todo”. Lo mismo arreglaba una persiana, que conseguía que el aire pasara menos por las ventanas, que arreglaba las baldosas saltarinas de la oficina, que cambiaba los fluorescentes. Además de encargarse del mantenimiento de la oficina con gran paciencia y habilidad, se encargaba de intentar mantener el orden el almacén (tarea imposible), de hacer envíos a algún país de medicamentos y equipamiento médico (en especial a Rwanda), de llevar exposiciones de un sitio a otro con la mundicamioneta y de hacer todo tipo de recados por Pamplona.

Pero si algo le gustaba especialmente, era dejar constancia fotográfica de todo. Joaquín era el fotógrafo oficial de medicusmundi en Navarra. Con su cámara inmortalizaba cualquier actividad o persona implicada en la misma y sus fotos fueron imprescindibles para la revista El Sur.

Y además de todo lo anterior, su actividad estrella, con la que más disfrutaba, pero mayores quebraderos de cabeza le traía, fue la apertura cada año durante un mes de “la tienda de Navidad”. Para ello tuvo que buscar un local con cesión gratuita y prepararlo para ventas, comprar previamente todo los productos a vender (tanto artesanía de África y Latinoamérica como productos de Comercio Justo) y gestionar el voluntariado para cubrir todos los horarios de apertura de la tienda.

A Joaquín no le tocaba viajar a lejanos países por sus funciones, pero en verano de 1997 tuvo la oportunidad de conocer Perú de primera mano, acompañando al grupo ganador del concurso Jóvenes en Busca del Sur, 3 chicas y 2 chicos que, junto con Jesús Chocarro y Marga Echauri, conocieron durante dos semanas algunos de los proyectos de medicusmundi en los pueblos jóvenes de Lima y en el altiplano peruano. Además de conocer la estrella turística de Perú, Machu Pichu y Cuzco.

Y cuando en 2013 le llegó el momento de disfrutar con júbilo del fin de su vida laboral, pasó a ser un voluntario de lujo, continuando con su labor de fotógrafo, de manitas y hoy en día, ayudando a organizar el 50 aniversario de nuestra asociación en Navarra.

Le hemos preguntado a Joaquín qué destacaría de su paso por medicusmundi , y nos ha contado que destacaría su profesionalidad, su capacidad de adaptación a cualquier circunstancia, su previsión, su capacidad de trabajo y de superar tantas dificultades, su habilidad de contar con personas muy válidas, y en el caso del personal contratado, su valor añadido de voluntariado.

Nos contaba que cuando empezó a trabajar en medicusmundi apenas sabía de cooperación y sus compañeros/as le enseñaron todo lo que sabe. Le mostraron la auténtica solidaridad. Le enseñaron humanidad, compañerismo, respeto y muchas pequeñas cosas, pero muy importantes.

En 2016, ya jubilado, se apuntó al primer viaje de sensibilización que organizamos a Rwanda, y allá que se fue, a conocer ese país del que llevaba oyendo hablar mas de 40 años y para el que tanto trabajo había realizado. Ese viaje le enseñó que, para conocer la realidad de un país, es necesario pisarlo, sentirlo, olerlo. Que no se deben juzgar comportamientos y actitudes con los cánones de nuestra cultura. Y que es una gran suerte haber nacido en Navarra y no en Rwanda.

JOAQUÍN LABORDA HERNÁNDEZ en Perú

Y además de todo lo anterior, su actividad estrella, con la que más disfrutaba, pero mayores quebraderos de cabeza le traía, fue la apertura cada año durante un mes de “la tienda de Navidad”. Para ello tuvo que buscar un local con cesión gratuita y prepararlo para ventas, comprar previamente todo los productos a vender (tanto artesanía de África y Latinoamérica como productos de Comercio Justo) y gestionar el voluntariado para cubrir todos los horarios de apertura de la tienda.

A Joaquín no le tocaba viajar a lejanos países por sus funciones, pero en verano de 1997 tuvo la oportunidad de conocer Perú de primera mano, acompañando al grupo ganador del concurso Jóvenes en Busca del Sur, 3 chicas y 2 chicos que, junto con Jesús Chocarro y Marga Echauri, conocieron durante dos semanas algunos de los proyectos de medicusmundi en los pueblos jóvenes de Lima y en el altiplano peruano. Además de conocer la estrella turística de Perú, Machu Pichu y Cuzco.

Y cuando en 2013 le llegó el momento de disfrutar con júbilo del fin de su vida laboral, pasó a ser un voluntario de lujo, continuando con su labor de fotógrafo, de manitas y hoy en día, ayudando a organizar el 50 aniversario de nuestra asociación en Navarra.

Le hemos preguntado a Joaquín qué destacaría de su paso por medicusmundi , y nos ha contado que destacaría su profesionalidad, su capacidad de adaptación a cualquier circunstancia, su previsión, su capacidad de trabajo y de superar tantas dificultades, su habilidad de contar con personas muy válidas, y en el caso del personal contratado, su valor añadido de voluntariado.

Nos contaba que cuando empezó a trabajar en medicusmundi apenas sabía de cooperación y sus compañeros/as le enseñaron todo lo que sabe. Le mostraron la auténtica solidaridad. Le enseñaron humanidad, compañerismo, respeto y muchas pequeñas cosas, pero muy importantes.

En 2016, ya jubilado, se apuntó al primer viaje de sensibilización que organizamos a Rwanda, y allá que se fue, a conocer ese país del que llevaba oyendo hablar mas de 40 años y para el que tanto trabajo había realizado. Ese viaje le enseñó que, para conocer la realidad de un país, es necesario pisarlo, sentirlo, olerlo. Que no se deben juzgar comportamientos y actitudes con los cánones de nuestra cultura. Y que es una gran suerte haber nacido en Navarra y no en Rwanda.

JOAQUÍN LABORDA HERNÁNDEZ en Ruanda

Los dos viajes, el de Perú en 1997 y el de Rwanda en 2016, le marcaron mucho. Se siente muy afortunado de haber podido conocer un poco esas culturas y haber podido sentir estas vivencias tan maravillosas y a la vez tan penosas, por sentir de primera mano el sufrimiento de muchas personas.   Puedes ver aquí un video en el que las personas que viajaron con él a Rwanda cuentan qué supuso ese viaje para ellas.

Joaquín pide a medicusmundi que sigamos por el mismo camino de siempre porque cree que en toda su trayectoria se ha hecho un trabajo ejemplar en países que realmente lo necesitaban, de una manera eficaz y silenciosa. Pide que seamos cada día más humanitarios y respetuosos con las distintas personas y culturas con las que tenemos que tratar y que sigamos considerando a la organización más como un proyecto común entre personas afines que como una empresa gestora de proyectos.