Imanol Azanza Urrutia

Imanol Azanza Urrutia

Imanol es médico, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, y con amplia vocación humanista, lo que le ha condicionado su vida laboral y personal. Su interés y preocupación por el bien común desde el punto de vista de la salud, le llevó a desarrollar su trabajo tanto en países del Sur como en nuestro entorno más cercano.

En el campo de la cooperación sanitaria internacional ha trabajado, por un lado, en Centroamérica con varias ONG atendiendo a refugiados salvadoreños que habían logrado huir de su país a otros cercanos y, por otro, apoyando a ONGD de Navarra en el diseño y acompañamiento de sus procesos estratégicos y en la planificación y desarrollo de proyectos de cooperación.

Durante 18 años se involucró en la atención a colectivos sociales excluidos (personas en situación de prostitución, inmigrantes «sin papeles», personas drogodependientes) trabajando para distintas organizaciones e instituciones de Navarra. Ha publicado diversos artículos e investigaciones sobre estas temáticas persiguiendo la difusión de su realidad, la toma de conciencia social y la búsqueda de soluciones a los múltiples problemas que les afectan.

En la actualidad y desde hace más de diez años trabaja como médico de emergencias en el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.

Y con todo ese bagaje a sus espaldas, se acercó a medicusmundi, donde ha pasado digamos que por todos los puestos: socio (desde hace 20 años), miembro de la junta directiva (2004-2012) y voluntario (en la actualidad, implicado en proyecto de asistencia técnica en Guatemala). Más no se puede pedir, está claro.

Esta amplia variedad de funciones le han permitido conocer toda la labor que realizan las personas, a su entender, extraordinarias, que integran la organización, los proyectos de cooperación que se llevan a cabo en distintas partes del mundo, el trabajo de comunicación, sensibilización y educación que se realiza aquí en nuestro entorno más cercano, así como tomar conciencia de lo compleja que es en ocasiones la gestión y el hacer frente a problemas organizacionales, a veces muy serios, que obligan a tomar decisiones difíciles.

Imanol nos cuenta que sus 8 años en la junta “pasaron volando” y recuerda especialmente los 9 meses que en 2005-2006 trabajó para la FAMME (Federación de Asociaciones Medicus Mundi de España) como coordinador del proyecto “Bus del Milenio: viaje hacia la salud y el desarrollo”, un proyecto de Educación para el Desarrollo, tan bonito como exigente, que reivindicaba el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 y que fue para él una “auténtica escuela de aprendizaje”.

Bus del Milenio: viaje hacia la salud y el desarrollo

También recuerda de forma muy especial los viajes que hizo a Guatemala y Rwanda, gracias a los cuales pudo comprobar que la cooperación da sus frutos.

El camino muchas veces es complicado, pero se hace más fácil con personas entregadas a la causa que desarrollan su trabajo tanto en el Norte como en el Sur con la convicción de que son un mismo equipo.

Imanol Azanza Urrutia en Guatemala
Imanol Azanza Urrutia en Guatemala en 2010 (primero por la derecha).

Imanol quiere destacar que compartir la misión y los valores que guían a una organización es imprescindible para identificarse con ella, pero lo que, en su caso, fue decisivo para implicarse con medicusmundi fue el conocimiento de su capital humano. Dice Imanol que “cuando en una organización te encuentras con personas honestas, comprometidas y, además, muy pero que muy profesionales, que viven y se desvelan por la cooperación, la organización se empapa de esas mismas cualidades y eso hace que se marque la diferencia. Así que, inevitablemente, terminas deseando colaborar y aportar tu granito de arena».

Mi recuerdo especial, para la memoria de Miguel Ángel Argal, Mirian Urzaiz y Javier Pagola, personas extraordinarias que dejaron una huella imborrable en medicusmundi y, también, en mi corazón.

En sus 20 años de vinculación con nuestra asociación, Imanol destaca el hecho de que medicusmundi ha sido capaz de evolucionar, de transformarse, de adaptarse a los nuevos escenarios que se han ido planteando en el campo de la Cooperación al Desarrollo y, más específicamente, en el de la Cooperación Sanitaria, sin perder el espíritu, los valores y la misión con los que nació. Esto, a su juicio, es realmente meritorio porque entraña un gran esfuerzo de análisis, de dejar a un lado la autocomplacencia, de enfrentarse a las resistencias naturales al cambio y, también, de asumir riesgos.

Como aspectos concretos de esta adaptación destaca el pasar del enfoque de la cooperación asistencialista a una cooperación colaborativa y horizontal. El reivindicar el Derecho a la Salud de todas las personas, como algo nuclear, orientando el trabajo hacia el fortalecimiento de los Sistemas Públicos de Salud, donde la Atención Primaria de Salud adquiere un papel protagonista. El compromiso con la Comunicación Social y la Educación para el Desarrollo en el Norte, tanto en su vertiente formal como no formal, en especial el trabajo con grupos de jóvenes de nuestro entorno en el conocimiento de la realidad del Sur. Y, por último, destaca el que medicusmundi haya establecido sinergias con otras ONGD sanitarias para realizar la importante labor de incidencia política, apoyando sus denuncias y reivindicaciones en estudios serios e informes de calidad en los que se demuestran las inequidades existentes en el ámbito de la salud entre el Norte y el Sur.

Por todo lo ya expuesto, Imanol cree que se puede confiar en medicusmundi porque es una organización honesta, comprometida y profesional, bien gestionada técnica y económicamente, asegurando que el dinero llega a donde debe.

Imanol Azanza Urrutia en Ruanda
Imanol Azanza Urrutia posa (el segundo por la derecha) a la entrada del Hospital de Nemba en Ruanda.

Anima a nuestra asociación a mantener las líneas de trabajo actuales, que considera sólidas, manteniendo la reflexión y el debate interno y fortaleciendo la comunicación con el resto de la sociedad. Así como avanzar en la nueva línea de Cooperación Técnica con profesionales voluntarios, tal como se ha comenzado a hacer en Navarra apoyando un proyecto técnico en Guatemala en el que también están implicados profesionales de ese país.

Como despedida, Imanol quiere resaltar que la cooperación no es ayudar, que es interactuar. Que a la vez que colaboramos con el Sur, desde el Sur nos enseñan y aprendemos mucho en un proceso bidireccional, porque hay gente entregada, honesta y profesional que está esforzándose por transformar su comunidad, su región, su país. Personas, que tienen claro que hay que realizar cambios estructurales y orientar las políticas públicas para que el Derecho a la Salud sea reconocido como derecho universal y que éste se pueda concretar, entre otras cosas, en la construcción de Sistemas Públicos de Salud sólidos y perdurables.

Imanol Azanza Urrutia en Ruanda en 2017
Imanol Azanza Urrutia en Ruanda en 2017.