Ignacio Sánchez Monroy

Ignacio Sánchez Monroy

Nacho, como así le conocemos quienes hemos compartido años con él, es toledano de nacimiento y navarro de adopción. Ya no vive en nuestra comunidad por cambios vitales que le llevaron de vuelta a su Toledo del alma, que tan bien conoce y tanto disfruta enseñándolo a quien se lo pida, pero un trocito de su corazón se ha quedado en tierras navarras y en muchas de las personas que aquí conoció durante los diez años que vivió en esta comunidad.

Formado en Derecho y Económicas en Madrid, ha dedicado una parte importante de su vida a aplicar esos aprendizajes en la defensa del derecho a la salud. Y en mostrar su vocación de servicio y solidaridad allí donde ha ido a parar. En Paraguay, en Perú, en Roma, en su Toledo natal, en Navarra… con diversas organizaciones a las que ofreció su tiempo y sus conocimientos.

Llegó a medicusmundi en Navarra en el año 2007 para trabajar como técnico de administración de proyectos. Tras dos años peleándose con los presupuestos y las justificaciones económicas, pasó a encargarse de la gestión técnica de proyectos en Bolivia, Nicaragua y Uganda.

En 2010, tras la salida de José Miguel Aranda y hasta 2019, fue el coordinador del área de proyectos de salud, compatibilizando la coordinación con la gestión técnica de proyectos. Como responsable del área formó parte del equipo de dirección, teniendo que hacer frente a situaciones complicadas por los recortes económicos que hubo que afrontar en medicusmundi navarra, primero, y medicusmundi NAM después, que implicaron despidos de personas de su área.

En julio de 2020, decidió dar un giro profesional a su vida y dejó el equipo técnico de nuestra asociación, aunque desde entonces ha permanecido vinculado y ha sido y sigue siendo, nuestro representante en el consejo ejecutivo de la Federación de Asociaciones medicusmundi de España (FAMME), en el que participa desde 2016.

Nacho en Bolivia junto al equipo de la Casa de Salud Comunitaria Agua Blanca.
Nacho (primero por la derecha) posa en Bolivia junto al equipo de la Casa de Salud Comunitaria Agua Blanca.

Nacho nos cuenta que de nuestra asociación destacaría en primer lugar su alta profesionalización, el ser capaz de pasar de la caridad y el voluntarismo a la capacidad técnica y profesional de transformar la realidad donde interviene. Destaca también su buena reputación entre los grandes financiadores, resaltando el haber tenido la confianza de la Unión Europa y la AECID, además de Gobierno de Navarra y los principales ayuntamientos de esta comunidad.

Nacho posa en Guatemala junto a personas implicadas en el proyecto Multipaís (2011).
Nacho (primero por la derecha) posa en 2011 en Guatemala junto a personas implicadas en el proyecto Multipaís.

Echando la vista atrás, Nacho quiere destacar también su presencia y actividad en el momento del genocidio de Ruanda, en 1994. Su capacidad de actuar en un contexto tan difícil y a la vez tan visible, cree que fue lo que marcó la diferencia en un momento que empezaba a tomar impulso la cooperación. Años más tarde, en 2011, tuvo la ocasión de conocer de primera mano el trabajo llevado a cabo por nuestra asociación en Ruanda.

De sus años como técnico y responsable del área de salud, destaca en especial la permanencia en los países más complejos de África con proyectos de calidad, especialmente en la República Democrática del Congo, donde ha sido una ONG puntera en materia de salud en, seguramente, uno de los contextos más complejos de trabajar. También nos explica que:

En América Latina se ha nadado contra corriente, trabajando en lugares y zonas que estaban siempre muy dejadas por los servicios públicos locales, como Churcampa (Perú), Potosí y Apolobamba (Bolivia) o las primeras zonas donde se implementó el Modelo Incluyente de Salud en Guatemala.

Pero si tiene que quedarse con algo muy especial de esos años al frente del área de salud, se queda con el proyecto “multipaís”, una novedad muy importante en el trabajo de nuestra asociación, al ser capaces de encontrar sinergias entre cuatro países de Latinoamérica, en cuanto a cómo enfocar la transformación de sus sistemas de salud (Guatemala, Perú, Bolivia y El Salvador).

Ignacio Sánchez Monroy
Nacho en el Centro de Salud Busengo (Rwanda) junto al director del Hospital de Nemba y el titular del Centro de Salud (2011).

La calidad en el trabajo, las herramientas de gestión, la profesionalidad… es algo que le ha dejado huella y que llevará en su mochila allá donde vaya. Nacho pensaba que esa manera de hacer las cosas, con profesionalidad, eficacia, eficiencia y calidez, era la manera común de hacer. Pero ahora que ha conocido otras experiencias profesionales, se ha dado cuenta de que esa no es la norma general y que lo vivido y aprendido en medicusmundi es único.

Nacho trabajando en el Centro de Salud de Nyundo, Ruanda, en 2011.
Nacho trabajando en el Centro de Salud de Nyundo, Ruanda, en 2011.

Para terminar, Nacho nos habla de los retos que ve para nuestras asociación en los próximos años: no perder la profesionalización y calidad técnica de su trabajo, tanto en la gestión interna como en sus proyectos; seguir siendo referente ante los principales financiadores públicos, garantizando confianza y calidad técnica en sus propuestas; conseguir los fondos necesarios para mantener proyectos de largo plazo en lugares “olvidados” donde casi nadie interviene pero que transforman la realidad. Y todo ello pasa por renovar la base social y por hacer que la voz de medicusmundi suene y se escuche más en nuestro país, entrar en los espacios de conversación y decisión para garantizar que el control y la atención de la pandemia y de las enfermedades ordinarias, se afronten reforzando la Atención Primaria de Salud.

Nacho posa con el equipo técnico de Nacwola en 2008 en Uganda.
Nacho posa con el equipo técnico de Nacwola en 2008 en Uganda.