Ignacio Oficialdegui López

Ignacio Oficialdegui López

Ignacio, Ofi para los amigos, es un ser inquieto, emprendedor, aventurero, comprometido. Ha pisado el Polo Norte, el Sur, los Ruwenzori, el Kilimanjaro, visitado decenas de países, trabajado como cooperante en el conflicto de la antigua Yugoslavia y en Ruanda… Resumir su trayectoria vital nos requeriría mucho espacio que no tenemos y tampoco es el objetivo de este artículo. Aquí, nos centraremos en su vínculo con medicusmundi. Pero antes de entrar a ello, no podemos dejar de citar que este biólogo, de posaderas inquietas, ha sido escogido en marzo de 2022, por el ‘Explorers Club’ de Nueva York, entre 400 candidatos, como uno de los 50 exploradores más influyentes del mundo por la capacidad de innovar y explorar que ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria, tanto a nivel profesional como personal.

medicusmundi ha estado presente en más de la mitad de su vida adulta: dos años en el Hospital de Nemba y 18 años como miembro de la Junta Directiva, tres de ellos como presidente.

Su relación con medicusmundi empezó en 1995 y la ha mantenido hasta hoy. En ese año, trabajaba en el oeste de Zimbabwe como profesor junto a su mujer Celina. Su único medio de comunicación era un viejo fax al que podía acceder cada 15 días, después de pedalear una media hora entre pinchos y animales salvajes.

A unos 3.000 km de allí, cientos de miles de personas vivían hacinadas en campos de refugiados, en las faldas de un volcán activo (el Nyiragongo), en Goma, capital mundial del desastre humano, a consecuencia del genocidio vivido en Ruanda el año anterior. Ignacio ya había trabajado con población refugiada durante la guerra en la ex Yugoslavia y aquello le atraía como un imán. En uno de esos faxes que recibían puntualmente, se enteró de que su amiga Natalia Herce andaba por Goma, trabajando con medicusmundi. Y allá que decidió ir con Celina, haciendo dedo, cogiendo trenes e inventando historias y documentos que, paso a paso, les permitieron llegar a uno de los lugares más inaccesibles del planeta. Su amiga ya no estaba allí cuando ellos llegaron, pero seguía habiendo gente de medicusmundi por allá, quienes le acogieron, le pusieron en contacto con Miguel Ángel Argal y así empezó una larga historia de compromiso con nuestra asociación.

Nos cuenta Ignacio que conocer a Miguel Ángel supuso un cambio en su vida:

“Una persona sabia, entrañable, de la que había oído hablar por todos los importantes reconocimientos que tenía a su carrera en el mundo de la cooperación internacional y que, súbitamente, nos pidió lo irrenunciable de una manera indeclinable. Ir a Ruanda a poner en marcha de nuevo el Hospital de Nemba”.

Ignacio Oficialdegui en Nemba (1997)

Dice Ignacio que hay personas a las que hay que decir siempre que sí a ciegas, a las que hay que dar todo lo que te piden por tu propio egoísmo, porque sabes que siempre vas a ganar, y él lo supo ver aquel día. Se convirtió en “Mundi” para siempre, y siguió diciendo sí a Miguel Ángel durante muchos años.

Durante dos años (1995-1997), Ignacio y Celina trabajaron en el Hospital de Nemba, colaborando en ponerlo de nuevo en marcha tras haber sido arrasado durante el genocidio y viviendo experiencias que les acompañarán siempre. Una de las más destacables, en noviembre de 1996, vivieron en primera línea el retorno masivo de los refugiados ruandeses desde Goma a sus lugares de origen, pasando junto al Hospital. Cientos de miles de personas, sin recurso alguno, en una situación política y humanitariamente muy complicada, pasaron a escasos metros de su casa. El Hospital se transformó en una base logístico-sanitaria de ayuda humanitaria de emergencia en pocas horas. Nunca olvidarán las imágenes de las carreteras en esos días.

Personas refugiadas regresando a Ruanda tras el genocidio.
Personas refugiadas volviendo a Ruanda desde los campos de refugiados en RDC (1996)

Y la otra dura vivencia fue el asesinato, a finales de enero de 1997, de tres compañeros españoles de Médicos del Mundo, a 40 km del Hospital.

Esa vez tuvo que decir que sí a un Miguel Ángel que les pidió, con el mayor dolor de su corazón, que él y Celina volvieran a España. Y una vez en casa, volvió a decir sí a Miguel Ángel, a incorporarse a la junta directiva de medicusmundi, donde estuvo hasta 2015, asumiendo la presidencia en 2012, sustituyendo a Vicente Madoz.

De su paso por la Junta y por la Presidencia, Ignacio destaca el proceso de reflexión estratégica que tuvo lugar en 2009. Una organización removiendo sus propias entrañas, abiertamente, con la opinión de todos, sin miedo a lo que podría emerger de ello. Nos cuenta que:

“Desmontamos poco a poco todas las piezas, las limpiamos, las lijamos y volvimos a decidir cómo colocarlas y de qué color. La gente que me rodeaba, los “mundi”, servía para todo, desde remangarse y agacharse para contar una historia a un niño, hasta para discutir con un abanico variopinto de gente ilustrada y apasionada, de la manera más documentada, asertiva, empática y agradable, una posible línea estratégica de futuro de un proyecto bastante complejo como es el nuestro. Fue todo un máster en negociación, pensamiento estratégico, organización, ilusión…”

Nos cuenta también que a raíz de la fuerte crisis económica de 2008-2010 y del cambio de modelo de financiación de los programas de cooperación de medicusmundi por parte de Gobierno de Navarra, las palabras más habituales pasaron a ser reorganización, contingencias, eficiencia, procesos, diversificación, transformación, alianzas… comenzaba una nueva etapa. La actividad en la Junta directiva fue más exigente y áspera, y todo el equipo “mundi” se tuvo que emplear aún más a fondo para mantener el timón de la nave.

Su última etapa como presidente estuvo marcada por la decisión de la fusión MM Navarra con MM Aragón y MM Madrid. Un hito histórico para la organización. Una vez concluida la integración de las tres asociaciones, acabó su relación formal con MM Navarra, entregando el testigo de la presidencia a Dori Iriarte. Era febrero de 2015 y dejaba “un equipo de alto rendimiento”, un grupo de personas (Alfredo, Mirentxu, Dori y Juan) con las que había vivido los duros problemas que aquejaban a la asociación entrelazados con los momentos más agradables, entrañables y divertidos.

Para Ignacio toda la organización, en general, y sus trabajadores de primera línea, en particular, conforman un equipo extraordinario, con la humildad del que ni lo sabe. Personas perfectamente preparadas para cambiar el mundo.

Ignacio Oficialdegui López toma la presidencia de MM Navarra.
Ignacio Oficialdegui toma el relevo a Vicente Madoz de la presidencia de MM Navarra.

De todos ellos destaca especialmente a dos personas que los representan a todos a la perfección: Miguel Ángel Argal, la esencia, la visión, la sabiduría rica y básica; Alfredo Amilibia, la “condición necesaria” para que todo haya ocurrido y hayamos llegado hasta donde estamos, brillantez, paciencia y cariño infinitos.

Nos dice Ignacio que “ser mundi”, es una forma de ser innata, es un compromiso natural, irrenunciable, que impregna profundamente todas las decisiones de la vida de cada uno y de los que le rodean. No es nada religioso, ni político, ni algo a lo que uno pueda llegar después de estudiarlo y razonarlo. Es algo básico, eficiente, justo, gente que valora a las personas y a las cosas por el hecho de serlo, sin intereses… y siempre con los pies en el suelo, el cual pisan con cuidado.

Ignacio Oficialdegui López
Ignacio Oficialdegui junto a su mujer, Celina Goñi, en la sede medicusmundi de Navarra (1997)

De cara al futuro, Ignacio ve cambios sociales positivos ligados a los valores y actividades liderados por grandes empresas. Pide a medicusmundi que siga anclada, como lo ha estado siempre, a su misión, visión y valores, y que siga siendo un referente, un modelo para estas empresas en aspectos tales como la igualdad, solidaridad, equidad, respeto medioambiental, transparencia… y busque alianzas con ellas para sumar fuerzas y poder cumplir objetivos complicados de lograr en solitario en la sociedad actual. Siguen haciendo falta banderas grandes, claras y altas que marquen la meta y en opinión de Ignacio, la familia “mundi” tiene claro dónde se encuentra ésta.

Equipo medicusmundi en Navarra