ESPERANZA SOROA MORRÁS

Esperanza Soroa Morrás

Esperanza, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, y conocida en el mundo de la radio y del periodismo, trabajó en medicusmundi desde 1992 a 2000, año que pasó a dirigir el departamento de Comunicación del auditorio Baluarte, donde permanece en la actualidad.

Habían pasado veinte años desde la fundación de medicusmundi en Navarra y en la sociedad se habían dado importantes cambios, también en la propia Organización. Era el comienzo de una nueva etapa: la sede se había trasladado a un amplio local de Burlada y había llegado el momento de pensar en la profesionalización. No existía un departamento de Comunicación y la Junta creyó necesario contratar a una persona que dominara ese ámbito. Entonces fue cuando se pensó en Esperanza. Fue ella la responsable de ponerlo en marcha, de aportar una nueva imagen y de buscar otras vías de publicidad y de captación de fondos. Tuve la fortuna de crear este departamento, fue muy apasionante, nos dice.

Promotora de la campaña “Yo también colaboro con medicusmundi, recuerda la participación de Miguel Induráin -cuando estaba en la cresta de la ola-, de Barricada, La Pamplonesa…

Todos se prestaron a colaborar gratuitamente.

Campaña de medicumundi Yo colaboro con la participación de Miguel Indurain.
Rueda de prensa con Miguel Indurain (cuarto por la izquierda) en la sede de medicusmundi en Navarra, organizada por Esperanza Soroa Morrás.

Le siguió “En Busca del Sur”, proyecto financiado por el Gobierno de Navarra y por la Unión Europea; es del que más satisfecha se siente. Una exposición participativa era el primer paso, organizada en torno a la salud, la casa y la escuela, mostraba distintos aspectos de la vida cotidiana de Bolivia y Ruanda, países en los que medicusmundi trabajaba durante aquellos años con mayor asiduidad. La finalidad era presentar el contexto, descubrir su atmósfera, pues «solo se puede comprender aquello que conocemos», nos dice Esperanza. En estos escenarios se podía interactuar a través de los sentidos y de las emociones: por ejemplo, oler el aroma de los granos de café, ver el bidón donde se guardaba el agua, pasear por una calle, tocar los materiales escolares…

Fue una exposición itinerante, primero se exhibió en la Ciudadela de Pamplona, después recorrió diferentes Comunidades españolas. El problema del traslado se subsanó con la compra de un contenedor de camión, que además servía para guardar los materiales. Tuvo gran repercusión social, la visitaron unas 150.000 personas.

El proyecto se completó con el concurso “Jóvenes en busca del SUR”, en el que chicos y chicas de 18 a 25 años debían trabajar sobre la imagen del SUR, el premio dado a los ganadores consistía en visitar a uno de esos países. Tuvo gran aceptación, por lo que se hicieron varias ediciones en los años siguientes, fueron a Ecuador, a Perú… Entonces se incorporó a medicusmundi Jesús Chocarro, quien se responsabilizó de la formación y el trabajo con jóvenes.

Esperanza Soroa Morrás con medicusmundi en Chad.
Esperanza Soroa Morrás en uno de sus viajes de visita a los proyectos de medicusmundi Navarra en Chad.

Pero a la alegría de estos programas le sucedió el horror de la guerra. El 7 abril de 1994 dio comienzo el mayor genocidio registrado en el mundo, según la ONU. Entre los meses de abril a julio fueron asesinadas en Ruanda alrededor de 800.000 personas; en cien días los hutus llevaron a los tutsis al borde del exterminio.  Fue aterrador, recuerda Esperanza, que fue la responsable de la gestión de los medios de comunicación. Todo el mundo quería noticias, desde el Ministerio de Exteriores hasta el Vaticano. Fue muy duro, había estado en el hospital de Nemba unos meses antes del conflicto, precisamente seleccionando algunos materiales que se incluyeron en la exposición. No podía dejar de pensar en aquellas personas que había conocido, en los niños jugando a su alrededor… Ruanda era, y seguirá siendo, un país maravilloso, bellísimo, dice con cierta nostalgia. Las noticias fueron emitidas en prensa y televisión, incluida la cadena de noticias CNN.

Como una de las experiencias más gratificantes de su paso por medicusmundi destaca las visitas a proyectos, en muchos casos con el objetivo de recopilar material audiovisual que posteriormente se utilizaban para proyectos de Educación para el Desarrollo. Destaca uno de los proyectos que se llevaron a cabo en Guatemala a finales de los años 90: la formación de parteras tradicionales, esenciales para mantener la salud materna y prenatal en las zonas rurales. Nos cuenta que una parte importante del programa era controlar el estado de las embarazadas y detectar el riesgo.

Se trabajaba siempre con una ONG local. De ello se hizo un video.

Esperanza Soroa Morrás con medicusmundi en Bolivia.
Esperanza Soroa Morrás (en el centro de la fila inferior) con medicusmundi en Bolivia.

Considera que su paso por medicusmundi fue muy enriquecedor; de entonces tiene buenos recuerdos y también amigos. Reconoce que tuvo la suerte de trabajar durante unos años muy buenos; actualmente es complicado trabajar en Comunicación, nos dice, hay demasiado ruido, excesiva información. Los cambios en el mundo de la salud y de la educación son lentos y ahora se vive deprisa, predomina la inmediatez.

De cara a un futuro, desea que esta ONGD siga compartiendo experiencias en la gestión de salud, manteniendo la profesionalidad, ese bien hacer, pero sin perderse en el enjambre administrativo. Es necesario intervenir para hacerla más eficaz, pero sin perder la esencia.

Esperanza Soroa Morrás con medicusmundi en Guatemala.
Esperanza Soroa Morrás (segunda por la derecha en la fila superior) posa junto a parteras tradicionales en una de sus visitas a Guatemala.