Un año más llegamos al 8M… con montones de propuestas de conferencias, manifiestos, acciones para reivindicar nuestros derechos y denunciar que se sigue haciendo nada o casi nada para eliminar la opresión que ejerce el sistema heteropatriarcal sobre nuestras vidas.

Por un lado, es deprimente ver el panorama, pero por otro… ¡qué gusto da sentir tanta vida en el movimiento feminista! Tan variopinto (sí, qué difícil es encajar las opiniones diversas de otras compañeras en temas que nos tocan en lo más profundo…) tan multicultural, tan inmenso y rico… gracias a todas por seguir ahí, por lo fuertes, valientes, resilientes e hiperflexibles (¡casi contorsionistas diría yo!) que sois, porque esa energía se contagia y nos ayuda a todas a seguir luchando. ¡Gracias hermanas!

Impacto del COVID-19 en la violencia hacia mujeres y niñas

Este año, nuestras opresiones han crecido un poquico más por culpa de la COVID. Existen ya numerosas informaciones muy preocupantes respecto del aumento de la violencia hacia las mujeres y niñas, en el mundo entero como consecuencia del impacto socioeconómico de la COVID. Las restricciones a la libertad de movimientos, combinadas con el miedo, la tensión y el estrés ligados a la enfermedad, y el impacto negativo sobre los ingresos de los hogares, aumentan el riesgo de violencia en la sociedad heteropatriarcal en la que vivimos a nivel planetario. Las mujeres están también más vulnerabilizadas frente a la fragilidad económica durante las limitaciones del confinamiento y de los desplazamientos, por razones que incluyen su representación mucho más importante en los empleos del sector informal.

¿Qué pasa en África?

Aquí, ya sabemos más o menos cómo estamos, pero, ¿qué pasa en África? Pues que, ni si quiera cuando en el telediario dicen que van a dar las cifras del COVID en “el resto del mundo”, citan un solo país africano. Ha sido necesario que mute el virus para que, aunque sea, citen la cepa sudafricana…

Por ejemplo, en Mali, las diferentes medidas para el control de la COVID han podido tener[1] los siguientes impactos para mujeres y niñas:

  • El cierre de las escuelas puede provocar un aumento del matrimonio infantil. Mientras las niñas están en la escuela se las preserva del matrimonio. Además, las criaturas están en casa todo el tiempo, en un espacio pequeño y aumentan las tensiones, pudiendo desembocar en violencia física.
  • Las condiciones financieras difíciles debidas a la COVID,unidas a la disminución de la actividad de sensibilización de las organizaciones que trabajan contra las prácticas nefastas, podrían hacer repuntar la explotación sexual.
  • La atención e integración de las supervivientes de violencias, se verá afectada por el riesgo de quiebra de las actividades generadoras de ingresos; la imposibilidad de inserción de las supervivientes en las empresas; la imposibilidad de respetar las 72hs para recibir la PEP[2] debido a la restricción de movimientos y el toque de queda.
  • Sobre la salud sexual, por la imposibilidad de las mujeres para decidir sobre su cuerpo y sus relaciones, en situaciones financieras precarias y de tensiones en el hogar. La interrupción de la atención sanitaria de los servicios de salud sexual y la ruptura de stock de los métodos anticonceptivos. El aumento en los partos no atendidos, debido al miedo a acudir a los centros sanitarios y a la disminución de la frecuencia del transporte para llegar a las maternidades. La imposibilidad de llegar hasta el centro de salud para comprar anticonceptivos.
Mujeres y niñas en Mali. 8M
Mujeres y niñas participantes en una actividad de sensibilización en Mali.

medicusmundi trabajamos en Mali desde el año 1992, siempre luchando por hacer realidad la Cobertura Universal de Salud. Cuando llegó la pandemia también a Mali y, junto con nuestra organización socia en el país, la UTM (Union Technique de la Mutualité Malienne), tuvimos que pensar rápidamente en cómo podíamos reorientar parte de nuestra actividad para apoyar en la prevención, atención y consecuencias de la COVID-19. Así, decidimos fortalecer a las asociaciones de mujeres con las que trabajamos, poniendo a su disposición todo el material y equipamiento necesario para la confección de mascarillas de tela que, por un lado, servirían para proteger a la población de modo sostenible y ecológico y, por otro, para que todas estas mujeres tuvieran unos ingresos durante estos meses, además de una excusa para salir de sus hogares, reunirse con otras mujeres y hacerse más fuertes, sintiéndose útiles y acompañadas en un momento así. Además, esta formación hecha entre ellas y el equipamiento recibido les servirá no solo en este momento, sino una vez pasada la pandemia.

Así que, este lunes, saldremos de nuevo a la calle, cuidando de nosotras y de las demás, como siempre lo hacemos, por nosotras, por ellas, por todas. Sal a la calle (y si no puedes hacerlo, sal a la ventana o al balcón) y grita “¡Ante la emergencia social, el feminismo es esencial!”

Escrito por Elisa de Biurrun Bakedano, Responsable de Género en medicusmundi NAM

[1] Estudio del impacto de la COVID en las violencias contra las mujeres en Mali. ONU. Mayo de 2020.

[2] Profilaxis post violación para evitar el contagio del VIH y otras ETS y el embarazo.