Este domingo 18 de octubre, Bolivia votará -en primera vuelta- por un nuevo presidente y un nuevo congreso, en unas elecciones pospuestas ya dos veces por la contingencia del coronavirus.

Un país que registra según los últimos datos, 138.695 personas confirmadas de coronavirus, con una tasa de pacientes confirmados de coronavirus de 1.215,25 por cada 100.000 habitantes, es decir una alta tasa de confirmados de coronavirus, si la comparamos con la del resto de los países.

Un país en el que según ONG locales, los incendios se han cobrado unas 2,3 millones de hectáreas de bosques y pastizales desde enero hasta la última semana de septiembre de 2020, una superficie algo mayor que la de El Salvador. Las autoridades de Chuquisaca, dónde está trabajando medicusmundi NAM, y Santa Cruz, ya han declarado sus departamentos como zonas de desastre.

¿Pero cómo es una votación en mitad de una crisis sanitaria sin precedentes, una amenazadora crisis económica y una enorme incertidumbre?

Unas semanas atrás, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicaba un informe en el que se detallan las graves violaciones de los derechos humanos cometidas entre el 20 de octubre y el 25 de noviembre en medio de una importante crisis política tras las elecciones de octubre de 2019. En el informe se formulan una serie de recomendaciones destinadas a fomentar la protección de los derechos humanos, evitar esas violaciones y promover las condiciones necesarias para la celebración de elecciones pacíficas, participativas e inclusivas.

Siguiendo las noticias de cerca y viviendo en este contexto de crisis e incertidumbre, medicusmundi delegación Bolivia continúa trabajando e intentando sacar sus proyectos adelante… Hoy os hablaré de uno de ellos, el de Salud en Huacaya, cuyo título oficial es “Salud Familiar Intercultural y comunitaria en el municipio de Huacaya del Departamento de Chuquisaca”.

Este proyecto, lo estamos llevando a cabo gracias al apoyo de la Comunidad de Madrid, del Ayuntamiento de Unzué (Navarra) y a la confianza de todas vosotras, nuestros socios y socias, que, con vuestro aporte económico, sea grande o pequeño nos trasmitís vuestra cercanía y ánimo para seguir adelante.

En Huacaya, departamento Chuquisaca, nos dedicamos al fortalecimiento del sistema público de salud… un proyecto que en este contexto de crisis sanitaria es más pertinente que nunca. La pandemia ha obligado al Gobierno Municipal a comprar insumos de bioseguridad para los establecimientos de salud, desde Equipos de Protección Individual (EPI), hasta concentradores de oxígeno, juegos de ambu-reanimador, etc. Sin embargo, debido a la crisis, el Gobierno de Huacaya no ha podido comprar el equipamiento demandado por los centros de salud antes de la pandemia, razón por lo cual, con el apoyo del pequeño Ayuntamiento de Unzué, se ha podido adquirir parte de dicho equipamiento.

En tiempos de confinamiento, ha sido difícil mantener los Comités de Análisis de la Información, tanto de los establecimientos de salud, como de la municipalidad. Sin embargo, estos espacios de análisis, discusión, planificación, seguimiento y evaluación, ahora se muestran como espacios de vital importancia para la coordinación entre la comunidad, la municipalidad y los puestos de salud, frente a la COVID-19. Es por este motivo, por el que se ha decidido llevar a cabo estos espacios de encuentro, tomando todas las medidas de prevención necesarias.

Hasta el momento se han realizado 5 comités de análisis en los establecimientos de salud y uno de la municipalidad y el objetivo es realizar al menos dos más municipales y otros seis sectoriales, de tal manera que se puedan abordar temas tanto de prevención y control de la COVID-19, como de otras enfermedades esenciales, etc.

En septiembre se consiguió completar el 100% de las carpetas familiares de todo el municipio de Huacaya. La Carpeta Familiar es un instrumento desarrollado para registrar el estado de salud de las familias y comunidades. En este vídeo puedes enterarte mejor de su gran utilidad:

Como todo mecanismo de recolección de datos, la Carpeta Familiar sufre de limitaciones en su forma tradicional (recogida de datos manual) y por eso, a través del proyecto se ha podido trasformar la carpeta familiar en un instrumento digital. Para lograrlo se ha capacitado al personal de salud en la aplicación de la carpeta familiar para que, en coordinación con las Autoridades Locales de Salud y el resto de la estructura social en salud, realicen el proceso de levantamiento de la misma, que implica la elaboración de un croquis de cada comunidad, la numeración de las viviendas, y la realización de la visita familiar. Después se les ha dotado de una computadora por establecimiento de salud, se ha instalado el programa de la carpeta familiar y se ha enseñado al personal sanitario a utilizar la carpeta digital.

Una vez llenadas las carpetas familiares se ha clasificado a los individuos y familias por grupo de riesgo, previo examen médico general, para luego planificar la atención (acciones de prevención, promoción, curación y rehabilitación) y el seguimiento en función a esa clasificación. Hacer este trabajo ha sido muy importante también en este tiempo, puesto que está permitiendo llevar el control por grupo de riesgo de COVID-19.

Aunque con algo de retraso y tomando medidas extraordinarias por la pandemia, se están realizando talleres de educación para la vida, en la promoción de la salud. Con estos talleres se buscan comportamientos saludables de la población y se promueven acciones conjuntas entre el personal en salud y la comunidad. A partir de estos talleres, la comunidad reflexiona sobre la situación de salud de la misma y elabora un plan comunal de salud. Hasta el momento se han realizado 11 planes comunales. Una vez se tengan todos los planes de salud de las comunidades (20), se elaborarán los planes de los 6 establecimiento de Salud.

Con los resultados de la información recolectada mediante las carpetas familiares, además de las recolectadas mediante la planificación comunal y la información generada por el establecimiento de salud a partir de las atenciones realizadas, esperamos poder organizar una sala en cada establecimiento de salud, que muestre la situación de salud de cada comunidad, considerando los factores condicionantes y determinantes de la misma.

También en estos meses se han realizado varios talleres con mujeres sobre feminismo comunitario (dirigido al personal de salud) y de organización y empoderamiento. Nos está tocando realizar más talleres puesto que aunque intentamos hacerlos en la calle, también procuramos reducir los aforos debido al contexto actual.

Finalmente, en el marco de este proyecto hemos trabajado en el fortalecimiento de la medicina tradicional, mediante el levantamiento del perfil epidemiológico de varias comunidades, el registro de médicos tradicionales y a través de talleres de referencia y contrarreferencia entre la medicina convencional y tradicional. También se ha realizado la compra de envases para la pomadas y jarabes que fortalecen el sistema inmunológico.

En fin…pretendo ser escueta, pero no lo consigo…no quiero dejarme nada, quiero contaros todo lo que hacemos, acercaros a nuestro día a día en Bolivia…y acabo el artículo entre distraídos pensamientos, imaginando qué sucederá en las urnas este domingo, mientras Waldo, nuestro técnico de medicusmundi en Huacaya sigue trabajando para que la salud llegue a cada rincón de este recóndito y hermoso municipio.