Un objeto reutilizable, un poco de papel, pegamento, tijeras y ya podemos dar comienzo a nuestros talleres. En medicusmundi nos esforzamos por crear cosas diferentes en cada ocasión y siempre utilizando materiales reciclables para un uso responsable de los recursos naturales. ¿Quieres saber qué o quiénes hay detrás de los talleres? Sigue leyendo…

El arte siempre ha ayudado a desarrollar aspectos de nuestra personalidad. Los talleres de realización manual son un lenguaje visual, una vía de expresión, comunicación e imaginación a la que pueden recurrir tanto niños y niñas como personas adultas. En este caso, los niños y las niñas entre 4 y 12 años han encontrado su propio hueco en medicusmundi, con actividades dirigidas especialmente para estas edades. Los talleres se realizan el segundo viernes de cada mes a las 18h en el Espacio Mundi, el local de participación ciudadana de la ONG, que se ubica en la calle San Blas nº 79 (local) de la ciudad de Zaragoza.

Crear una manualidad es seguir manteniendo la ilusión. Dedicar tiempo, talento y experiencia a ayudar a las demás personas es una tarea que no todo el mundo decide hacer y en medicusmundi tenemos la suerte de contar con voluntariado que ha escogido nuestra causa para crecer. De unas prácticas de monitor de tiempo libre y del deseo de aprender a hacer actividades dirigidas a niñas y niños, en diciembre del 2016 ganamos un voluntario nuevo, Alan Blanco. Desde entonces su papel en el equipo ha ido creciendo en importancia y responsabilidad. Vanessa Cañadas es una incorporación más reciente, cumple un año de aniversario este septiembre, aunque confiesa que “me he sentido acogida desde el primer día”. Tras una sonrisa, consiguen sacar tiempo, ánimo y cariño para enseñar a otras personas todo lo que hay detrás de los talleres.

Lo primordial de los talleres es reutilizar, es decir, volver a dar vida a algo que ya se ha usado, por eso se dice que el taller comienza en cada casa con la búsqueda de objetos. Por ejemplo, una caja de galletas, una botella de agua vacía, un rollo de papel higiénico acabado, tapones… Con cualquier hoja en blanco u objeto se puede crear algo personal, bonito y útil.

¿Y la temática? Los temas son variados, siempre relacionados con algún día internacional o mundial de ciudadanía global: Día Mundial del Medio Ambiente, Día Mundial de la Salud, Día de los Derechos de la Infancia…. “Si coincide el día del taller con alguno concreto, porque puede en un mes haber varios que nos gusten para trabajarlos, pues podemos ampliar el tema con varios temas que tengan relación entre sí. Por ejemplo, el 5 y 8 de junio son el día mundial del medio ambiente y los océanos respectivamente”, explica Alan. Lo que queda claro es que mientras siga habiendo ganas de innovar y personas con ganas de intentarlo, el aburrimiento no está entre sus opciones.

En el ámbito educativo estas tareas también se vuelven importantes ya que muchas niñas y niños se expresan mejor que en el lenguaje oral o escrito. Las manualidades no tienen restricciones, filtros o perjuicios que resulten un impedimento para su manera de ver el mundo. Además, adquiere gran trascendencia la labor de educar sobre la importancia de reciclar, “en los colegios el tema del medioambiente es muy teórico y en nuestros talleres les enseñamos que no hay acción pequeña para ayudar. Verlos concentrados, felices, aportando lo que ellas y ellos pueden, hace que tenga esperanza en las nuevas generaciones”, cuenta Vanessa.

Un grupo que se resume en ingenio, capacidad de trabajo en equipo y organización sin dejar de lado la diversión. Y como en cualquier voluntariado, siempre quedan experiencias que dejan huella. Vanessa cuenta que lo más emocionante fue el primer día, “cuando vi que las niñas y los niños me llamaban por mi nombre, no era una extraña. Me fui a casa con lágrimas en los ojos”.

También tiene sus dificultades, sobre todo porque se trabaja con infancia. Para Alan lo más complicado es “conseguir que no se despisten o entiendan la intención de para qué hacen ese taller”. Vanessa destaca que lo más importante es la paciencia, “porque hay que repetir las cosas, ayudarles, a veces te hacen preguntas que no sabes cómo contestar…pero merece la pena”.

Educar por el medio ambiente y fomentar las habilidades creativas reaviva las distintas maneras de interpretar el mundo. Como decía Maya Angelou, “la creatividad no se gasta. Cuanta más usas, más tienes”. Por eso es que al igual que la imaginación, el aprendizaje nunca acaba, al menos en medicusmundi.

Si te ha gustado lo que hacemos y te gustaría colaborar en este equipo de voluntariado o que realicemos alguna actividad en tu centro educativo, ponte en contacto con medicusmundi, escribiendo un correo electrónico a maite.munoz@medicusmundi.es o mandando un WhatsApp al 619 12 82 74. ¡Te esperamos!

 


Este artículo forma parte de una serie sobre los equipos de voluntariado vinculados a nuestro Espacio Mundi de Zaragoza. Aquí tienes los publicados por el momento:

Hacer del mundo un lugar mejor a través de los cuentos

Los valores de la mano de los títeres

La juventud, uno de los motores del voluntariado

Reflexionar sobre el mundo desde el aula