Nuestra compañera Idoia nos cuenta en este artículo como marchan las cosas por Guatemala, donde seguimos apoyando la mejora del funcionamiento del sistema público de salud, ahora con el foco en fortalecer las capacidades y acciones de prevención, contención y respuesta frente a la COVID-19.

Hace tiempo que no os escribo sobre cómo están las cosas por Guatemala y lo que estamos haciendo medicusmundi NAM por allí.

Para empezar, me gustaría destacar algunas cifras, que aunque solo sean eso, cifras, nos sirven para mostrar la situación que se vive en el país: Según los últimos datos difundidos por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, el 27/09/2020 en Guatemala hay un total acumulado de 90.263 casos de COVID-19, de ellos 7.963 son casos activos, se acumulan ya 3.234 defunciones y se alcanzan las 79.067 personas recuperadas.

Pero no todo es coronavirus: los hogares más pobres continuarán experimentando un impacto en la calidad y cantidad de los alimentos que consumen. El país registra un aumento de casos de desnutrición aguda en menores de 5 años. La temporada de lluvias, y en concreto la Tormenta Tropical Amanda, ha dejado 469.000 personas afectadas, 2.000 personas damnificadas y 5.000 evacuadas. Y las condiciones de vida en comunidades rurales e indígenas no paran de empeorar, con impacto en acceso a derechos, en particular salud, agua y alimentación, una situación agravada por las dificultades para acceder a la información sobre la pandemia y sus derechos de forma plena y culturalmente pertinente.

Son cifras del actual Informe de Situación de la Oficina de la Coordinadora Residente y la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Cifras que esconden detrás historias de vida de muchos seres humanos que sufren cada día las consecuencias de un sistema depredador que deja atrás a las personas más vulnerables.

La COVID-19 ha venido a agravar esta situación en un país que según la Comisión Presidencial contra la COVID-19 (Coprecovid), ocupa el tercer lugar de la región en número de casos y en que la pandemia está en fase de aceleración.

Mejorar la formación del personal de salud y que puedan disponer de equipos de protección individual es ahora más necesario que nunca
Trabajamos con el Ministerio de Salud para dar respuesta a la crisis

Desde el punto de vista de la salud, son muchas las necesidades que se plantean. Entre ellas, cabe destacar la necesidad de fortalecer las capacidades del personal en servicio, para mejorar la vigilancia de influencia y la detección. Al igual que en todos los países del mundo, resulta primordial el aislamiento de casos, rastreo y cuarentena de los contactos para reducir la transmisión de la COVID-19. Así mismo, resulta primordial asegurar la disponibilidad de equipos de protección personal para las personas que trabajan en salud y reorganizar los servicios de salud para que éstos puedan asegurar el incremento y la sobrecarga actual.

Ante esta situación y con las necesidades detectadas, medicusmundi NAM, junto con su socio local, el Instituyo de Salud Incluyente (ISIS), siguen trabajando mano a mano con el Ministerio de Salud para frenar la pandemia, participando en diversos espacios de coordinación para dar una respuesta efectiva a esta crisis.

Seguimos fortaleciendo al sistema de salud pública en Rabinal

Por último me gustaría contaros, que en estos momentos estamos llevando a cabo un proyecto en el municipio de Rabinal, que consiste en fortalecer las capacidades y acciones de prevención, contención y respuesta frente a la COVID-19.

Apenas llevamos dos meses trabajando en este nuevo proyecto, aunque como ya os he contado en algún otro artículo, no es la primera vez que trabajamos en Baja Verapaz, más bien llevamos muchos años trabajando allí, lo que nos ha permitido poder intervenir de forma rápida y efectiva en el actual estado de crisis.

Municipio de Rabinal, en Baja Verapaz.

En el mes de julio comenzamos las reuniones de coordinación con el Distrito Municipal de Salud, para reforzar el plan de intervención distrital de prevención, contención y respuesta a epidemias y COVID-19. Ese mismo mes, comenzamos con la asistencia técnica para la reorganización de los puntos de atención, en el marco de la COVID-19 y la continuidad de las atenciones esenciales, basados en las normativas del país y las recomendaciones emitidas por la OPS-OMS. Y por último en el mes de agosto, se comenzó con el plan de capacitación, para la implementación de mejoras en la gestión de la atención, mejorar las medidas de prevención y control de infecciones respiratorias agudas y COVID-1.

Aún quedan muchos meses de intenso trabajo, para conseguir fortalecer las capacidades del sistema de salud pública en el municipio de Rabinal, pero ya hemos comenzado a andar.

Muchas gracias a todas las personas que creéis en nuestro trabajo sin verlo y que nos seguís apoyando de manera incondicional.

Idoia García Pascual
Responsable de Proyectos en Guatemala de medicusmundi NAM