El próximo jueves 13 de febrero será un momento muy especial para medicusmundi. El documental Cuerdas, que tan bien refleja el trabajo que hacemos en Perú para mejorar las vidas de miles de personas, se presentará en Madrid.

Cuerdas no hubiera sido posible sin la apuesta decidida de Tripulante Produce, Marga Gutiérrez, su directora, medicusmundi y las instituciones que han participado en su financiación: el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y el Instituto de Ciencias y Artes Cinematográficas del Ministerio de Cultura de España (ICAA).

A dos semanas del estreno en Madrid, hemos hablado con Marga Gutiérrez, que nos desvela algunos de los secretos que hay detrás de un documental como este.

Marga, define «Cuerdas» en unas pocas palabras.

Cuerdas en un documental directo, real, cercano. Un acercamiento a la vida de mujeres donde la pobreza y la violencia institucional no ha podido con sus deseos más íntimos.

¿Cómo surgió la idea de este documental?

La lectura de un artículo en EL PAIS en el otoño de 2015 donde se describía la reducción de la mortalidad infantil y materna llamó nuestra atención. A partir de ahí el contacto con medicusmundi hizo que la documentación e información que nos aportaron corroborara lo que desde Tripulante Produce intuían: había una historia potente que contar.

Cartel de Cuerdas.

¿Qué ha tenido este trabajo de diferente con respecto a otros?

Este proyecto ha sido arqueológico. Lo que parecía una historia de parto vertical ha destapado otras temáticas inherentes y necesarias: violencia institucional, interculturalidad, tradiciones, salud como derecho, fuerza comunitaria como empoderamiento o la lucha indígena.

El sentimiento de admiración hacia las mujeres protagonistas es común. Tenemos mucho que aprender de ellas.

En lo personal, ¿qué supuso para ti viajar a Perú y conocer las condiciones de vida de la zona en la que trabaja medicusmundi?

Hacía unos años había tenido la suerte de trabajar en Bolivia, en Potosí con los Claretianos. Conocía el mundo quechua, sus luchas y la dureza de sus vidas en la alta montaña. Por eso llegar a Churcampa fue una vuelta y rencuentro con aquella sensación de llegar a Los Andes, con su clima y geografía abrupta, pero con un fondo comunitario de lucha por los derechos que me recordó a la lucha indígena en Bolivia. Fue un viaje de reencuentros emocionales. He tenido la suerte de viajar por muchos lugares del planeta y la zona andina en Perú me parecen de las más duras para vivir.

¿Cómo está siendo la acogida del público?

El público se sorprende con la historia de esterilizaciones forzosas que se enmarca detrás. Es una vulneración de los derechos humanos que no se ha contado o al menos no ha llegado lo suficiente al público. Muchas de las preguntas apuntan en ese sentido. Así como a querer saber cómo vive ahora la familia y que tal está Jon Eymard, nuestro protagonista. Son ya 15 festivales en todo el mundo que han acogido el estreno (Desde Katmandhú a Canadá, pasando por Francia o Argentina) y el sentimiento de admiración hacia las mujeres protagonistas es común. Tenemos mucho que aprender de ellas.

Un deseo para las personas que conociste en Perú y otro para Cuerdas…

Para nuestras familias y colaboradores de medicusmundi en Churcampa mi mayor deseo es Salud. Salud para sus hijos, es algo que todos queremos. Ver crecer sanos y fuertes a nuestros niños y niñas. Para Cuerdas le deseo también mucha salud, mucho recorrido,  festivales y proyecciones para llegar a muchos rincones del mundo y contar lo que ocurre en otro rincón del mundo donde las mujeres paren de pie.

MÁS INFORMACIÓN