«La inequidad de género tiene un papel destacado en la expansión del VIH. En África subsahariana, cuatro de cada cinco nuevas infecciones en adolescentes con edades entre 15 y 19 años son mujeres.”

Habla nuestro compañero Carlos Mediano Ortiga, presidente de medicusmundi Internacional, que nos recuerda por el Día Mundial del SIDA que esta enfermedad, en muchas ocasiones tiene rostro de mujer: en África Subsahariana las jóvenes con edades entre 15 y 24 años tienen el doble de probabilidad de vivir con el VIH que los hombres, una zona del mundo donde la tasa de incidencia en las mujeres en edad reproductiva es 10 veces mayor que la media mundial.

Más de 13 millones de personas siguen sin tener acceso al tratamiento contra el VIH en todo el mundo

Las cifras mejoran año a año, aunque muy lentamente: en 2018 todavía contrajeron la enfermedad 1,7 millones de personas. Por eso, aunque nos hayamos acostumbrado a oír hablar del SIDA, sigue siendo una pandemia ante la que no nos podemos quedar de brazos cruzados.

Ya sabéis que en medicusmundi pensamos que el mejor ataque, es una buena defensa: por esto nuestro trabajo siempre se centra en reforzar los sistemas públicos de salud para que puedan hacer frente con las mayores garantías posibles a las necesidades de las poblaciones a las que atienden.

En ello estamos, por ejemplo, en República Democrática del Congo, donde 450.000 personas viven con el virus del SIDA, según Naciones Unidas. Nos lo cuenta nuestra compañera Elisa de Biurrun Bakedano, responsable de los proyectos de medicusmundi NAM en RD Congo, que nos habla de uno de los proyectos que apoyamos allí:

“En estos momentos estamos trabajando en un programa financiado por el Gobierno de Navarra que se desarrolla en Kinshasa y que se ocupa, entre otras muchas cosas, de que las niñas y mujeres que han sufrido violencia sexual tengan una atención integral que incluye profilaxis post exposición, que supone el tomar medicamentos contra el VIH poco tiempo después de una posible exposición al VIH para prevenir la infección por ese virus. Explicito niñas y mujeres porque de los 54 casos que hemos atendido solo en Ndanu1 en los últimos 16 meses todas eran menores de edad y la media de edad fue de 14 años.”

Pero Kinshasa no es la única zona del país donde combatimos el SIDA: En la provincia de Haut Uelé nuestros equipos locales trabajan con los centros de salud gracias al apoyo del Fondo Global contra la malaria, el SIDA y la tuberculosis, para asegurar que llegan preservativos para poder prevenir los contagios del virus, los test para su diagnóstico y la medicación para el tratamiento.

SIDA, mujer y cambio climático

Y a la vez que nos ocupamos de todo esto, no podemos dejar de pensar en que tenemos que cuidar el planeta si no nos queremos quedar sin casa. Y en como los efectos del cambio climático ya están afectando en mayor o menor medida a la vida de todas las personas.

Carlos Mediano nos recuerda que en un estudio hecho en Lesoto se concluye que después de periodos largos de sequía hay más incidencia de VIH en mujeres que en hombres, ¿por qué la mujer?

“En tiempos de sequía, las familias adoptan medidas extraordinarias para intentar comer. Las niñas, particularmente en las zonas rurales, serán obligadas a casarse antes de lo habitual. Además, estas situaciones tan extremas también hacen que aumente la prostitución”.

ONUSIDA centra su campaña de este año por el Día Mundial del SIDA en destacar “el papel fundamental que las comunidades han desempeñado y continúan desempeñando en la respuesta al SIDA”. Desde luego que lo es, pero no podemos volcar en ellas todo el peso para acabar con las desigualdades en salud: hace falta cambiar las relaciones de poder, hace falta cambiar las reglas comerciales, hace falta más cooperación, hace falta que quienes (des)gobiernan este mundo se crean más que la salud es un derecho y que lo pongan en práctica.