«Las mujeres somos depositarias de la salud familiar y el bienestar de nuestros hijos, nuestros mayores y nuestros maridos o compañeros. También prodigamos todo tipo de cuidados en el ámbito social, desempeñando tareas de profesoras, enfermeras, cuidadoras a largo plazo, profesionales o no, etc.”

Ruanda

Empezamos nuestra entrada por el 25 de noviembre, día internacional para la erradicación de la violencia contra las mujeres, en Ruanda, desde donde nos habla esta mujer del distrito de Gakenke, que nos transmite el importante papel que juegan las mujeres en el bienestar de sus comunidades, entendido en un sentido amplio: salud, educación, cuidados… Tareas realmente importantes y necesarias, sí, pero que también son impuestas a las mujeres por la sociedad. Y es que, en este distrito, mujeres y niñas viven en una situación de especial vulnerabilidad, debido a la pobreza, al desigual acceso a los recursos y a que no se las tiene en cuenta en la toma de decisiones en los hogares.

El resultado de esta situación se traduce muchas veces en violencia, que adopta diversas caras y perfiles: violencia por parte de sus parejas, privación de ingresos, violencia sexual, violencia física… Los números lo dicen todo:

  • 4 de cada 10 mujeres en el distrito de Gakenke afirman haber sido víctimas de violencia física en algún momento de su vida.
  • El 20% afirma haber sufrido violencia sexual, más de la mitad a manos de su pareja o de algún familiar.
  • Más de la mitad no ha buscado ayuda.

Son muchas las cosas que tienen que cambiar para darle la vuelta a esta realidad. En medicusmundi tenemos claro que sin igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres no habrá desarrollo y mucho menos la transformación que queremos conseguir. Por eso nos colocamos las gafas moradas en cada intervención que ponemos en marcha. Por ejemplo, en el caso de Ruanda, estamos apoyando la formación de 24 profesionales de tres centros de salud sobre género y violencia de género con el objetivo de que mejore la atención a las supervivientes de violencia.

Perú

Pero otro día hablaremos más tranquilamente de nuestro trabajo en Ruanda. Ahora, viajemos hasta Perú. Allí, las mujeres sufrieron durante años otra forma de violencia: la de no poder parir como ellas querían hacerlo. El proyecto que medicusmundi tiene en marcha allí desde hace años junto con Salud Sin Límites Perú, trata de cambiar esta situación fortaleciendo el sistema público de salud. ¡Y lo ésta consiguiendo!

El documental Cuerdas es una oportunidad única para conocer esta historia. Un baile lleno de esperanza, un relato protagonizado por mujeres y contado por mujeres.

El jueves 21 de noviembre pudimos disfrutarlo en la Casa de la Juventud de Pamplona. Después reflexionamos sobre la falta de acceso al derecho a la salud como una forma de violencia contra las mujeres.

Sea en Ruanda, sea en Perú, o sea aquí a nuestro alrededor; sea 25 de noviembre, 8 de marzo o cualquier otra fecha, desde medicusmundi siempre alzaremos la voz para lanzar al aire un rotundo NO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.