En el tiempo que tardes en leer este artículo, 100 personas serán expulsadas de sus hogares como resultado de un conflicto o persecución. 85 adolescentes serán obligadas a mantener relaciones sexuales forzadas. 76 armas de fuego pequeñas serán fabricadas en el mismo tiempo, para llegar hasta un total de 8 millones al año.

Todas estas cifras nos hacen reflexionar sobre la importancia de seguir trabajando para fomentar una cultura de paz y no violencia, sin la cual no será posible el acceso al derecho a la salud, que es uno de los más debilitados cuando se pone en marcha el engranaje de un conflicto armado.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible consideran la paz, la justicia y gozar de unas instituciones fuertes, factores clave para que nadie se quede atrás. Para ello, se plantean metas como “reducir significativamente todas las formas de violencia y las correspondientes tasas de mortalidad en todo el mundo” y “poner fin al maltrato, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños”.

Ya sabes que en medicusmundi trabajamos cada día para conseguir un modelo económico y social más justo, y desde luego que eso no será posible mientras sigan existiendo conflictos en cualquier lugar del mundo. Por eso, hoy os queremos presentar tres experiencias positivas en la construcción de la paz. Porque con pequeños pasos como estos, será como vayamos construyendo el puente hacia un mundo sin víctimas de la violencia.

#1 Senegal y Gambia estrechan lazos

Y ya que hablamos de construir puentes… en El País nos presentan a Senegambia, el primer puente en cruzar el río Gambia para que Senegal deje de ser un país partido en dos. Esperamos que este puente también sea el símbolo de la mejora de relaciones entre estos dos países hermanos pero que han vivido momentos muy tensos en sus relaciones a lo largo de la historia.

La ciudad de Saint-Louis, que es donde medicusmundi trabaja, está bastante más al norte, pero hasta allí ha llegado la alegría, que nos da ánimos para seguir trabajando en la mejora de la salud de aquellas personas más necesitadas.

#2 “Yo cambio” en El Salvador

En este país centroamericano,  medicusmundi trabaja para contribuir a la reforma del sector de salud y hacer este derecho más accesible para todas las personas.

Según la Escola de Cultura de Pau, el país registró un aumento de los feminicidios, así como graves violaciones de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y altas tasas de violencia sexual y de género. Y eso que en 2017 quedaron prohibidos los matrimonios con menores de edad, un ejemplo de la histórica impunidad que ha tenido en el país la violencia sexual que sufre la adolescencia.

El Faro nos informa de un programa gubernamental llamado “Yo cambio”, que el Gobierno pretende que sea la base de la rehabilitación de presos contemplada en el Plan El Salvador Seguro. Y de como este programa está cada vez más presente en los centros penales asignados a las pandillas, que constituyen uno de los problemas sociales más graves del país.

#3 Ciudades de Paz

Y para terminar nos quedamos aquí cerquita… El Ayuntamiento de Madrid lleva dos años organizando un Foro Mundial sobre Violencias Urbanas y Educación para la Convivencia y la Paz. El último encuentro se ha realizado en 2018. En él se presentaron un montón de experiencias interesantes y se cerró con el compromiso de elaborar una agenda de ciudades de paz que recoja desde la lucha contra las violencias interpersonales, hacia las mujeres, el racismo y la xenofobia y el crimen organizado hasta la defensa de la ciudad frente a la guerra y la prevención y combate de la corrupción.

Foto: r2hox en Flickr.

Cada 30 de enero se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, coincidiendo con el aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi.