Amaia Lekuona y Leire Lopetegui son dos estudiantes de Enfermería que han estado durante tres meses de prácticas en la región de Churcampa, en Perú, conociendo y apoyando el trabajo de medicusmundi.

A su vuelta, hemos hablado con ellas para que nos cuenten sus vivencias en el país andino. Aquí os dejamos las de Amaia. Y la semana que viene conoceremos las de Leire. ¡Bien interesantes las dos!

¿Por qué decides hacer este voluntariado con medicusmundi?

Estudié la carrera de enfermería con intención de enfocar mi futuro profesional a la cooperación internacional. Sin embargo, creía que primero tenía que terminar la carrera, después especializarme y formarme como profesional antes de poder salir a otro país. Cuando conocí la oportunidad que nos brindaba la universidad para poder realizar un periodo de prácticas en cooperación al desarrollo, sentí que era la mejor oportunidad para tener una primera toma de contacto y aprender.

¿Qué labor has desempeñado? ¿Qué es lo que más te ha gustado de todo lo que has podido hacer?

Mi misión en todo momento ha sido aprender. Pero creo que he podido dejar alguna pincelada y hacer pequeñas aportaciones desde mi humilde posición, que han sido muy bien acogidas.

Hemos desempeñado distintas labores en Churcampa: hemos podido colaborar en talleres de capacitación, y también hemos realizado unas prácticas asistenciales de enfermería en dos puestos de salud.

Me ha gustado mucho conocer el trabajo de la enfermera y el funcionamiento de los centros de salud en Churcampa desde dentro, y poder reflexionar sobre aspectos técnicos del sistema sanitario en Navarra y en Perú.

Pero también he disfrutado mucho de los talleres que hemos realizado con el personal de la oficina, porque es donde más hemos interactuado con la ciudadanía y donde más hemos podido aprender de la realidad social de Churcampa. Además, a nivel personal, la enfermería comunitaria es un ámbito que me apasiona, y todo lo que tenga relación con la educación para la salud o las intervenciones en la comunidad lo disfruto mucho.

No obstante, me queda una espinita clavada, y es que no hemos podido presenciar ningún parto vertical, ni hemos podido hacer practicas de obstetricia. Teniendo en cuenta lo avanzados que están con la integración del parto vertical respetado, nos da mucha pena no haber aprendido de todo ello.

Cabe destacar el gran compromiso que tiene el equipo del proyecto en todo su trabajo.
Has acompañado al equipo de trabajo del proyecto en su tarea diaria, ¿qué destacarías de esta experiencia? ¿qué cosas te han llamado más la atención?

Cabe destacar el gran compromiso que tiene el equipo del proyecto en todo su trabajo. Levantarse tan temprano para ir cada día a un pueblo diferente a una, dos o tres horas de distancia, preparar cada taller adaptado a las personas que asisten en cada pueblo, conociendo sus situaciones familiares y habiendo establecido un vínculo de cercanía y confianza. Algo que considero que es muy beneficioso para que los talleres sean tomados en cuenta por los participantes, y así poder avanzar en el desarrollo de la comunidad.

Lo que he aprendido a nivel personal todavía lo voy descubriendo cada día.
Tras esta experiencia ¿qué sientes que has aprendido a un nivel más personal? ¿qué te han aportado las gentes con las que has compartido este tiempo?

Todo lo que he aprendido a nivel personal todavía lo voy descubriendo cada día. Ahora que he vuelto es cuando más me doy cuenta de todo lo me está aportando esta experiencia. Cada día valoro todo lo que tengo: mi familia, mis amigos, mis estudios, mi trabajo, mi casa, mi piso de estudiante, la vida que llevo… es tan diferente. Lo que más destaco es que me ha permitido analizar las realidades sociales que existen en distintos puntos del planeta y a lo que debemos darle importancia en la vida.

Todas las personas que he conocido estos tres meses en Perú van a ser inolvidables. De cada uno te llevas una anécdota, vivencia, o enseñanza, pero sobre todo la amistad que me han brindado. Con muchos sigo manteniendo el contacto por Facebook y me hace mucha ilusión conversar con ellos. Son personas que quiero volver a encontrarme en mi vida. Ojalá pueda volver a Perú para reunirnos de nuevo.

¿Recomendarías esta experiencia a otra persona? ¿Por qué?

Claro que la recomendaría, ha sido la mejor experiencia de mi vida. Cuando estaba en Churcampa le decía a mi compañera Leire la suerte que teníamos de estar allí y que menos mal que había decidido ir. Es una experiencia muy importante a nivel personal y también a nivel profesional. Esta vivencia me sigue enseñando mucho a pesar de que haya finalizado el viaje. Y es algo que ojalá más gente pudiera experimentar.

Ahora que lo conoces mejor, ¿qué piensas del trabajo que hace medicusmundi en los países del Sur para conseguir que todas las personas puedan disfrutar del derecho a la salud?

Me ha encantado tener la oportunidad de conocer desde dentro la visión y la misión de medicusmundi. Creo que hacen un trabajo muy elegante; el ambiente entre los compañeros es muy agradable y la motivación que tienen todos hace que el trabajo sea más fácil. Tienen muchísima implicación y respeto en cada proyecto en el que trabajan.

¿Qué te llevas? ¿Qué dejas?

Me llevo todo y dejo parte de mí. Me llevo el aprendizaje, el compañerismo, las amistades, el entorno, el aire puro del monte, la personalidad de la gente del pueblo, etc. Y creo que he dejado mi interés por el proyecto, mis humildes aportaciones en el trabajo diario, mi sentido del humor, la diversión, y la amistad. Gracias.