Forman parte de nuestro paisaje cotidiano. En nuestros portales, por la calle… Están un poco tristes, porque cada vez son menos utilizados ☹ y es que en este mundo digital cada vez alimentamos menos a nuestros queridos buzones con sus múltiples y tan variadas formas y colores.

Un buzón puede servir para mucho. Puede albergar una multa, facturas… pero además ilusiones. Y si no, que se lo pregunten en diciembre, cuando se llenan de cartas para los Reyes Magos. Pero, ¿sabías que también pueden servir para mejorar la salud? Ese es el uso que le están dando en los centros de salud de El Salvador, ¿cómo?

El Salvador está embarcado en una reforma del sector salud que tiene, entre otros muchos objetivos, el de mejorar la participación comunitaria. medicusmundi NAM apoya esta reforma, en un trabajo conjunto con el Foro Nacional de Salud, un colectivo salvadoreño que busca de manera incansable y a través del voluntariado, que el derecho a la salud sea una realidad para todas las personas en su país.

Son muchas las actividades que desarrollamos conjuntamente, pero hoy hemos ido a fijarnos en los buzones, como expresión de esa participación comunitaria en salud.

Los buzones en cuestión se ponen bien visibles en los centros de salud para que las personas a las que se les presta atención puedan dejar sus quejas, sugerencias y también, por qué, no, sus felicitaciones 😊 porque también es una manera de saber aquello que funciona mejor.

Apertura de buzones en el centro de salud de Chalchuapa.

Cada mes, una persona del Foro Nacional de Salud, que es quien tiene la llave como representación de la comunidad, el director del centro de salud y a veces alguna persona del Ministerio, abren el buzón y leen las notas recibidas. ¿Qué se hace con ellas? Recogen todos los mensajes recibidos en un acta y determinan qué hacer con cada una de ellas.

Además, cuando se abre el buzón, se revisan las decisiones tomadas el mes anterior para ver si se han tomado todas las medidas que se habían acordado en el acta.

Como nos dice nuestra compañera Natalia Suárez, que ha visitado recientemente El Salvador, “es un sistema de contraloría, de control de la comunidad hacia el funcionamiento del centro de salud para que se haga una atención con calidad y calidez”.

El día de la apertura de los buzones, representantes del Foro ofrecen charlas a los pacientes sobre sus derechos y les informan de que si tienen alguna queja, la pueden comunicar a través del buzón, animándoles a utilizarlo también si están contentos y felices con la atención recibida, ¡que seguro que son la mayoría de los casos!