Malick tiene dos hermanas y un hermano, pero ahora vive separado de ellos, en la ciudad senegalesa de Saint-Louis, lejos de Siné-Saloum, la región en la que vive su familia.

El trabajo en el campo no daba para mantener a tantos hijos, así que la pobreza empujó a sus padres a enviarlo a una escuela coránica, donde convive con muchos otros niños. Malick es un “talibé”, niños que en las grandes ciudades de Senegal viven en condiciones de esclavitud.

Este es su día a día:

“Estudiamos por la noche. Por la mañana voy a mendigar por el barrio para poder desayunar. Por la tarde hago lo mismo para poder cenar. Además, vendemos verduras para la mujer de nuestro “marabout”.

A veces la falta de esperanzas no deja espacio ni para los sueños. En Senegal hemos conocido a Aicha que quiere hacerse un hueco en el mundo de la costura, a Marième que quiere ser médica, a Siny, que quiere ser maestra… Malick simplemente nos dice que cuando sea mayor no sabe qué va a hacer.

Senegal ya trabaja para modernizar estas escuelas coránicas y ha aprobado una ley para prohibir la mendicidad infantil, aunque está costando aplicarla.

Pero si queremos curar una enfermedad lo más lógico es que ataquemos a sus causas. La enfermedad en este caso es la pobreza, sus causas, múltiples, pero la mayoría de ellas derivadas de un sistema económico y social injusto que expulsa a los márgenes a millones de personas.

Atacar las causas de la pobreza implica, por tanto, cuestionarnos los principios que rigen el mundo en que vivimos, generadores de desigualdad: el 1% que más tiene recibió el doble de ingresos que el sistema más pobre. Y para ello es necesaria la implicación de toda la ciudadanía para conseguir que los recursos económicos y sociales estén a disposición de todas las personas.

Primer paso, cuestionarnos. Segundo paso, hacer o participar en propuestas en favor de un mundo más justo. Por eso, desde la Alianza Española contra la Pobreza, nos recuerdan un año más, con motivo del 17 de octubre, Día internacional para la erradicación de las causas de la pobreza, que sin nuestra implicación como ciudadanas y ciudadanos, esto no va a cambiar. Que queda un largo camino por recorrer, que tenemos que ser constantes, pero que podemos conseguir un mundo donde todo el mundo pueda disfrutar de una vida digna.

Para empezar, ¿por qué no participas en alguna de las actividades que hay organizadas por todo el Estado para recordar lo imprescindible que es ponernos en marcha contra la pobreza?

MANIFIESTO “MENOS POBREZA MÁS IGUALDAD YA”

En Madrid…

 

En Navarra…

Los y las jóvenes de los Grupos de Acción Social de medicusmundi en Navarra estarán acompañando la manifestación de Pamplona con una batucada en la que vamos a hacer que todos y todas nos movamos contra la desigualdad.