Cada 28 de septiembre, colectivos de todo el mundo celebran el Día de Acción Global por la despenalización del aborto. Una fecha que sirve para recordar que cada año mueren 47.000 mujeres debido a complicaciones relacionadas con abortos inseguros, a las que se suman las que son criminalizadas o encarceladas.

Hoy queremos contarte una historia, la de Esther Tayeye y sus compañeras en el Ministerio de Género, Infancia y Familia de República Democrática del Congo (RDC), que sumaron sus fuerzas a las de los colectivos ciudadanos y otros ministerios para conseguir un avance muy importante con respecto al respeto a los derechos sexuales de las mujeres.

Corría el año 2008 cuando la RDC ratificó el Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de las Mujeres, conocido como el Protocolo de Maputo. Fue un avance, pero aún así tuvieron que pasar ocho años para que el protocolo fuese aceptado en el país en su totalidad y publicado en el Boletín Oficial.

Esto sucedió ya en 2016, gracias al impulso de las técnicas del Ministerio de Género, Infancia y Familia, “como parte de un proceso participativo e inclusivo en el que participaron personas expertas de instituciones políticas y el apoyo a la democracia, incluidos la Presidencia de la República, personas expertas de ministerios sectoriales, incluidos los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos, Interior y Seguridad, Defensa Nacional, Plan, Género, Familia e Infancia, Salud Pública, Empleo, trabajo y bienestar social, economía nacional, agricultura y desarrollo rural, medio ambiente … así como organizaciones de la sociedad civil, incluidas las asociaciones de mujeres y de derechos humanos”, nos cuenta Esther.

En RDC, las leyes internacionales tienen prioridad sobre las leyes nacionales, siempre que se publiquen en el Boletín Oficial, por eso fue tan importante la publicación del Protocolo de Maputo. Nos lo explica Esther: “En todo el arsenal jurídico congoleño no existe una sola medida en favor del aborto, ni si quiera en caso de amenaza a la vida o agresión sexual. El Código Penal sanciona cualquier práctica de aborto estricta en los artículos 166 y 167: “Quien por medio de alimentos, bebidas, drogas, violencia o cualquier otro medio provoque un aborto a una mujer, será sancionado con prisión de cinco a quince años; y la mujer que aborte voluntariamente, será castigada con penas de entre cinco a diez años”.

Esther en una formación a RECO (agentes de salud comunitaria) en el Area de Salud Ndanu1 sobre la divulgación de la adhesión al Protocolo de Maputo, por parte del gobierno congoleño.

El trabajo impulsado por las técnicas del Ministerio de Género, Infancia y Familia ya está dando los primeros resultados, como nos dice Esther: “Por fin, el pasado mes agosto, la Ministra de Género presentó en el Parlamento y lanzó una campaña de difusión de la disposición que permite el aborto terapéutico, es decir, cuando el embarazo pone en peligro la salud física y mental de la madre o la vida de la madre o del feto”.

Un éxito en la lucha por los derechos sexuales femeninos, en un país en el que las mujeres no lo tienen fácil, pero donde hay cantidad de ejemplos que demuestran que el trabajo colectivo sirve para conseguir avances.

La mortalidad materna en RDC se estima en 846 por cada 100.000 nacimientos vivos. El aborto ocupa el tercer lugar entre las principales causas de esta mortalidad materna elevada.
La prevalencia contraceptiva es muy baja, ya que solo el 8% de las mujeres utilizan un método de contracepción moderno y el 59% de los embarazos son no deseados, de los cuales el 10% acaban en un aborto con riesgo.
Las adolescentes que inician su vida procreativa sin conocimiento sólido en materia de salud sexual y reproductiva son las que más sufren esa lacra.
El 27% de las adolescentes tienen embarazos precoces.

Artículo elaborado con la información enviada por Esther Tayeye, técnica de la célula de estudios y planificación de la protección de la mujer, familia e infancia del Ministerio de Género, Infancia y Familia de la RDC y animadora de terreno especializada en género de medicusmundi.


Saber más:

Declaración sobre Derechos en Salud Sexual y Reproductiva de medicusmundi