Pueden perforar el planeta y hacerlo estallar con sus raíces, alerta El Principito.

Cuenta la leyenda que el baobab era un árbol tan hermoso, fuerte y longevo que le pudo la soberbia y que los dioses lo castigaron por ello haciendo que creciera del revés, con las flores bajo tierra y las ramas mirando hacia el cielo. Por eso tiene ese aspecto tan extraño.

Cuentan las noticias que no son los dioses, sino la acción humana quien está haciéndolos desaparecer: un equipo de científicos que llegó hasta África para analizar estos árboles, descubrió que “8 de los 13 baobabs más antiguos y 5 de los 6 más grandes habían muerto o habían perdido sus partes más viejas”.

Los científicos sospechan que puede deberse al aumento de la temperatura y la sequía. Aunque reconocen que no tienen evidencia directa al respecto.

Uno de los baobabs más antiguos de África está en Senegal, es el Gran Baobab de Joal-Fadiouth, en la parte occidental del país. No está en peligro, que sepamos. Quienes sí lo están son 245.000 personas que viven en los departamentos de Podor, Kanel, Matam y Ranerou, al noreste de Senegal, a las que la sequía ha dejado sin alimento.

Podor está en la misma región que Saint-Louis, el departamento en el que medicusmundi NAM trabaja fortaleciendo el sistema público de salud para que ofrezca una mejor atención a la población y sea capaz de afrontar con más posibilidades de éxito crisis alimentarias que derivan en problemas nutricionales como las que se están dando en departamentos no tan lejanos.

Trabajadoras del centro de salud de Diamaguène, en Saint-Louis.
Trabajadoras del centro de salud de Diamaguène, en Saint-Louis.

El apoyo de medicusmundi NAM se concreta en formaciones para el personal sanitario, que actualizan sus conocimientos sobre los problemas de salud que más afectan a las personas a las que atienden, la mejora de los equipos con que cuentan los centros de salud públicos y la puesta en marcha de actividades de prevención y promoción de la salud, donde el trabajo con la comunidad es fundamental.

Mucho se ha escrito sobre lo que representan los baobabs en la obra de Antoine de Saint-Exupéry. Hay quien dice que los baobabs representan nuestros miedos, hay quien dice que el autor representa en ellos al nazismo. Aunque lo cierto y verdad es que no sabemos qué pasaría por la cabeza del escritor y aviador francés, que desapareció durante una misión de reconocimiento al año siguiente de que se publicase el libro.

Así que nos vamos a tomar la libertad de pensar que esos baobabs que hay que erradicar son la insolidaridad, la intolerancia, el racismo y la ceguera que nos impide ver que nos estamos cargando el planeta en el que tenemos que vivir y que eso ya está afectando a miles de personas en todo el mundo.

Seguro que a ti también te gustaría vivir en un mundo más justo. Sin desigualdad ni pobreza. Así, que ¡ayúdanos a acabar con los baobabs!