medicusmundi acompañamos a la población ruandesa desde 1972 para fortalecer su sistema público de salud y mejorar sus condiciones de vida, en concreto en el Distrito de Gakenke, al noroeste del país, una zona montañosa, con gran densidad de población, sin apenas carreteras asfaltadas, con cultivos en pronunciadas pendientes y tierra empobrecida por el uso excesivo, con una economía basada en la agricultura de subsistencia y con muy limitado acceso a la energía eléctrica, al agua y al saneamiento.

En todos estos años nuestro apoyo ha ido evolucionando, desde una fase inicial centrada en apoyar el equipamiento y funcionamiento del Hospital de Nemba, que atiende a 250.000 personas en la actualidad, hasta la fase actual, que termina a finales de este año, en la que apoyamos tanto al Hospital como a los 14 centros de salud de su zona de influencia, con mejoras en infraestructuras y equipamientos, formación y apoyo técnico a personal de salud y pequeños apoyos para luchar contra la malnutrición. Puedes ver aquí un video donde contamos todo esto.

Y ahora afrontamos una nueva etapa, un nuevo reto que nos ilusiona y que esperamos poder conseguir los fondos necesarios para llevarlo a cabo: queremos diseñar un nuevo proyecto a desarrollar en 3 años, que sirva para mejorar el estado de salud de la población de una zona concreta del distrito, cercana a las 80.000 personas, así como la atención sanitaria que recibirán a través del sistema público de salud.

Durante 3 semanas de febrero llevamos a cabo un diagnóstico de necesidades y posibles soluciones, a través de entrevistas individuales y grupales, talleres, visitas… con el objetivo de identificar cuáles son los principales factores que afectan a la salud de la población y que condicionan su forma de vida, y qué posibles soluciones podrían ponerse en marcha para mejorar la calidad de vida y la atención sanitaria.

Tras este primer análisis se celebró un nuevo taller para diseñar un plan de acción y en estos momentos seguimos trabajando en estrecha coordinación con la población y autoridades comunales, sanitarias y políticas, para dar forma a las posibles soluciones identificadas en un proyecto que intentaremos llevar a cabo entre 2019 y 2021, con el que esperamos conseguir 5 grandes bloques de resultados:

1. Aumentar y mejorar la oferta de servicios de atención primaria en los sectores de Nemba, Karambo y Kamubuga (80.000 personas cubiertas).
2. Reforzar los servicios ofrecidos por casi 300 agentes de salud comunitaria en los 3 sectores citados.
3. Mejorar la nutrición de la población, en especial de menores de 5 años y de mujeres, en 7 pueblos de los 3 sectores.
4. Reforzar la higiene, el saneamiento y los sistemas de agua en varias zonas de los sectores de Karambo y Kamubuga.
5. Reforzar la prestación de servicios de calidad en el Hospital de Nemba.

Mucho trabajo por hacer. Muchos fondos pendientes de conseguir. Pero mientras nos queden fuerzas aquí y en Rwanda, seguiremos caminando para que el viaje hacia el derecho a la salud continúe. ¿Te unes a nuestro caminar? Infórmate aquí sobre cómo hacerlo. ¡¡Muchas gracias!! ¡¡Murakoze cyane!!

El diagnóstico participativo, al detalle

En total se celebraron 22 talleres en los que participaron 135 personas, 75 mujeres y 60 hombres, con funciones diversas dentro de la comunidad: representantes de la población, agentes de salud comunitaria, personal de salud…

Además, se realizó una encuesta socioeconómica familiar de una muestra representativa (10 mujeres y 6 hombres), así como 16 entrevistas con representantes de autoridades político-administrativas y organizaciones locales.

En talleres y entrevistas analizamos aspectos muy diversos para poder tener una visión lo más global posible: estado e higiene de las viviendas, acceso a agua y saneamiento, medios de subsistencia, seguridad alimentaria y nutrición, cantidad y tipo de ingresos, servicios y recursos disponibles, roles de género, percepción de los problemas de salud, papel de agentes de salud comunitaria y de organizaciones locales…

Los principales problemas en la zona estudiada, según la conclusión de los talleres, entrevistas y recogida de datos, fueron 3:

1.- Producción agrícola insuficiente: debida a la falta de tierra, que además está muy empobrecida por la sobreexplotación, difícil acceso a semillas de calidad, falta de conocimientos agrícolas que mejoren la productividad, requerido gran esfuerzo físico para cultivar, periodos de sequías e inundaciones agravados por el cambio climático, difícil venta en mercado y difícil acceso a servicios financieros. Todo ello genera un alto porcentaje de población con malnutrición crónica y dificultad para trabajar y estudiar, y bajos ingresos en las familias que implica no podre cubrir necesidades básicas de alimentación, educación, salud, ropa y calzado, vivienda saludable…

2.- Servicios de atención primaria y salud comunitaria insuficientes: mala atención sanitaria, falta de seguimiento médico, personal escaso, con poca formación y poca motivación, largas esperas, largo trayectos para acceder a servicios sanitarios, falta de infraestructuras y equipamiento… La consecuencia son altas tasas de mortalidad materna, infantil, de enfermedades infecciosas y crónicas…

3.- Falta de higiene en las viviendas: malas prácticas de higiene personal (por falta de recursos, interés y conocimiento), falta de agua y saneamiento, hacinamiento, convivencia entre personas y animales, mal funcionamiento de clubs de higiene… Consecuencia de ello son alta tasa de enfermedades parasitarias, fácil contagio intrafamiliar, gastos sanitarios elevados, malnutrición crónica…