Arantxa y Arkaitz son dos estudiantes de Enfermería en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) que han decidido dedicar este verano a apoyar el trabajo que medicusmundi NAM lleva a cabo en Guatemala, ¿quieres conocer sus primeros pasos?

Tras un mes de estancia en Guatemala y con dos más por delante, nos gustaría contar nuestra experiencia hasta el momento.

Estuvimos una semana en La Antigua, que como su nombre indica, es una de las ciudades más antiguas de este país. No solo nos enamoramos de sus calles adoquinadas, sino que también realizamos una “inducción” al Modelo de Salud Incluyente (MIS), es decir, una formación acerca de los tres programas que se abordan desde esta perspectiva de la salud: comunitario (PCOS), familiar (PFAS) e individual (PIAS). Seguramente estas siglas les serán desconocidas, tanto como lo fueron para nosotros, así que explicaremos brevemente su significado.

Este abordaje integral de la persona comienza desde el programa comunitario en el que se trabaja la prevención de los riesgos que se pueden dar en una comunidad (pequeños poblados alrededor de la cabecera del distrito) como pueden ser el tratamiento de aguas, protección del medio ambiente…. El siguiente escalón sería el programa familiar, donde se abordan temas como la higiene del hogar o las relaciones familiares. Y por último, estaría el programa individual, en el que la atención se da a personas de manera individual realizando la atención a embarazadas, recién nacidos, puérperas, personas en riesgo de exclusión social, etc. Desde el modelo se ofrece las siguientes atenciones: biomedicina, medicina maya o tradicional, psicosocial… asegurando así una atención integral.  Tras conocer todos estos conceptos y muchos más en un marco teórico, nos dispusimos a viajar a Cuilco. Lo que presumía ser un viaje de unas 6 horas (300 km), se convirtieron en 10 horas debido a varios accidentes que encontramos en el camino. Todo ello debido a la falta de cumplimiento de las normas de circulación: velocidades altas, viajar 20 en un Pick-Up de 2 plazas…

Arantxa y Arkaitz durante una supervisión a un Puesto de Salud.
Arantxa y Arkaitz durante una supervisión a un Puesto de Salud.

Llegamos a Cuilco para conocer el modelo en primera persona con los nervios habituales que se generan ante lo desconocido.

Ya en el CAIMI (Centro de Atención Integral Materno Infantil) nos dispusieron en dos de los 6 equipos de trabajo que existen, debido a que cada uno se encarga de un territorio diferente. El equivalente a las merindades en Navarra. Cada equipo está formado por el mismo personal: dos enfermeros/as, un trabajador/a social y un educador/a social, así como por los auxiliares de enfermería que atienden los puestos de salud en las comunidades, que colaboran activamente con comadronas y terapeutas mayas, consiguiendo así el abordaje integral del que hemos hablado anteriormente.

La experiencia en cuanto a la asistencia sanitaria no ha sido muy amplia por el momento debido a la inminente visita de algún miembro del Gobierno de Guatemala para conocer los puestos de salud y el modelo que se está llevando a cabo. Así pues, hemos estado dos semanas adecuando los paneles informativos a las necesidades actuales.

Para no alargarnos en este primer artículo, os contaremos brevemente nuestro trabajo hasta ahora, lo haremos de manera conjunta, dejando para más adelante otro pequeño relato con nuestras experiencias personales.

Participando en una capacitación de "abuelas comadronas".
Participando en una capacitación de «abuelas comadronas».

La mayor parte de visitas que hemos realizado han sido a embarazadas en el noveno mes en sus hogares. Pero el concepto de hogar no es el que conocemos en Europa. Suelen ser pequeñas casas de adobe o piedra con tejado de chapa en el que en una misma estancia conviven varios miembros de la familia e incluso animales no domésticos como cerdos o pavos. Ante la falta de canalizaciones de agua, las familias se ven obligadas a hervir el agua o tratarla con cloro para poder consumirla. Muchas de ellas no tienen baños, llegando a disponer en el mejor de los casos de letrinas anexas al hogar. Tampoco está sistematizada la recogida de basuras. A pesar de los escasos recursos tanto económicos como materiales, siempre te reciben con gran hospitalidad ofreciéndote lo poco que tienen para comer o beber como agradecimiento por la atención recibida.

En los exámenes a las embarazadas se revisa que todos los signos clínicos se encuentren dentro de los parámetros de normalidad, ofreciendo y recordando las diferentes opciones que hay cuando llegue la hora del parto (tenerlo en casa, ir al CAIMI…). Aunque el grueso de la atención se lo lleva la embarazada y el recién nacido, no se dejan de trabajar abordajes tan dispares como la atención a personas con problemas de adicción, los huertos medicinales o capacitación de “abuelas comadronas” (mujeres que atienden los partos en las comunidades con conocimientos adquiridos a través de las generaciones).

Tras varias diarreas y el paso del Dengue en ambos, nos despedimos hasta la próxima.

Arkaitz Barea y Arantxa Bujanda.

Si quieres saber más sobre el trabajo de medicusmundi para transformar los sistemas de salud en América Latina, visita www.saludintegralincluyente.com.