El año 2015 es un año crucial para la humanidad.  Este año tendrán lugar dos cumbres claves para nuestro planeta. A finales de septiembre,  en la sede de la ONU en Nueva York se fijarán los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible para luchar contra la pobreza, las desigualdades y el deterioro ambiental. En diciembre en París tendrá lugar la COP21, una cumbre para fijar un acuerdo global para luchar contra el Cambio Climático.

Los compromisos tomados en 2015 podrían realizar grandes cosas, como  lograr el fin de la pobreza extrema antes del 2030, que aún condena a millones de personas a una muerte prematura, a una falta de  educación y a una mala salud. En esta cumbre se podría lograr un punto de inflexión en los niveles crecientes de desigualdad y de discriminación inducidas por las políticas económicas que privilegian a unos pocos en vez de preocuparse de la mayoría. Además se podría lograr una transición acelerada y completa a las energías renovables para que un clima seguro y una economía sostenible.

¿Idealismo? No. Estos acuerdos están al alcance de nuestras manos y de la voluntad política. Nada más y nada menos.

Como ocurrió con la segregación racial en EEUU, el apartheid en Sudáfrica, o la lucha de las mujeres sufragistas, los verdaderos cambios sólo han venido tras una movilización y una presión global sobre estos problemas.  Es necesario que los y las gobernantes sientan que deben hacer más y deben actuar mejor para mejorar la situación de miles de personas en situación de exclusión que viven en el mundo. Y esta presión ha de ser global.

Desde Australia a Perú, desde Sudáfrica a  España más de 2.000 organizaciones, colectivos y movimientos participaremos para presionar a nuestros y nuestras gobernantes y conseguir así compromisos más ambiciosos para afrontar la pobreza, las desigualdades y el Cambio Climático.

El 24 de septiembre,  empezando desde el este y mientras el sol se pone, se organizarán miles de actos a lo largo y ancho del planeta para “iluminar” a nuestros representantes en la ONU y pedirles que de una vez por todas pongan sobre la mesa la voluntad política para acabar con la pobreza y la desigualdad.

07 Un médico baja

En España, las organizaciones que luchamos por un mundo más justo y solidario exigiremos en distintos lugares que se ponga a los derechos humanos en el centro, concreción y un plan de implementación de la nueva agenda y que haya un marco político coherente con los derechos humanos (regulación financiera, comercial, AOD, deuda, política ambiental, etc.).

La historia nos ha demostrado que si suficientes personas se juntan para lograr algo se pueden conseguir cosas increíbles.

¿Nos acompañas?

Pídele a Mariano Rajoy un compromiso ambicioso contra la desigualdad, la pobreza y el cambio climático en la cumbre de Nueva York.

Y no te olvides de usar la etiqueta #IluminaOtroFuturo si vas a hablar de este tema en redes